Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Motociclismo

Un día dentro del 'paddock', la ciudad efímera que emerge en el Circuito de Jerez durante el mundial de MotoGP

Pilotos y visitantes se dan cita en un mismo lugar durante la celebración del gran premio

Un día dentro del 'paddock' del Gran Premio de España en Jerez

Domingo Díaz

Domingo Díaz

Ya lo dijo Pedro Pacheco, histórico alcalde de la ciudad: Jerez 'is different'. Un lugar que no se presta a lo común en muchos aspectos, en ocasiones muy barroca. Cada primavera desde hace casi 40 años ininterrumpidos, decenas de miles de moteros peregrinan hasta su circuito de velocidad para dar buena cuenta de ello. Allí dentro, en la otrora finca Myriam de los Garciagos, donde Enrique Ysassi proyectó un sueño, emerge una pequeña ciudad que durante el Gran Premio de España se llama el 'paddock'.

El interior de esta pequeña ciudad integrada en la parte trasera de la recta de meta del trazado jerezano acoge a todos los que hacen posible el campeonato del mundo. Pilotos, mecánicos, seguridad, cocineros, camareros o prensa. No queda ahí, como buena ciudad que se precie en Andalucía, aquí también hay turistas que pagan y la visitan por turnos junto a sus guías, con ganas por ver cómo se vive dentro. El mayor atractivo son los pilotos. Todos se van parando y haciendo fotos entre sesión y sesión de entrenamiento.

¿Bares? Por supuesto. Aquí hay hospitalitys y zonas para el recreo. Estrella Galicia 0,0, patrocinador principal del evento, tiene una donde se puede estar con amigos, familiares y pilotos consagrados como los hermanos Márquez o las promesas como José Antonio Rueda o Máximo Quiles.

La vivienda es otro aspecto fundamental. Los hay que tienen aquí casa propia, como los hermanos Márquez, que duermen juntos en su propio motorhome conducido por su padre; y los hay que la alquilan. Aquí, la organización monta una especie de hotel donde duermen los protagonistas.

La mayor parte de esta ciudad efímera incrustada en la zona rural de Jerez está dedicada a las motos, por supuesto, por eso en su interior se circula en pequeños ciclomotores.

Aquí también hay lugares donde uno puede acudir cuando se cae y se le estropea la ropa. En este caso: monos, cascos o botas. Dainese tiene trabajando a más de cinco personas para que todos sus pilotos vistan de gala. Traen hasta ocho monos para cada deportista, todos hechos con piel de canguro, que es la que ofrece un mejor rendimiento entre elasticidad y resistencia. Año tras año, la evolución es mayor: las espalderas antes se basaban en los pangolines, mientras que ahora son más transpirables. Precisamente para evitar el sudor, aquí tienen una secadoras que dejan los listos los monos después de cada sesión.

Unos cuatro días de actividad, unos siete días desde el inicio del montaje y otros tantos después para el desmontaje. Unas dos semanas, vaya. Eso es lo que dura esta ELA (entidad local autónoma) efímera de Jerez de la Frontera. La ciudad soñada para cualquier motero crece durante el Gran Premio de España Estrella Galicia 0,0.

Tracking Pixel Contents