Jose Ramón ha tenido una relación muy especial con el canto a lo largo de toda su vida y aunque su carrera profesional como pianista multitasking ha sido su principal apuesta y dedicación no ha podido evitar cantar en ciertas situaciones…

Este mutante musical (probablemente procedente de algún laboratorio secreto dedicado a crear híbridos para conseguir reducir las producciones culturales a la mitad de coste) ha sido descubierto en varias ocasiones cantando en los lugares más inesperados: en 1996 de tiple solista con la Orquesta Sinfónica de Sevilla en la catedral en plena semana santa; en 2001y vestido con hábito, cantando gregoriano en el altar de la basílica del valle de los caídos de Madrid, en el que sustituyó a un monje benedictino del que todavía no se tienen noticias; en 2006 cantando música antigua profana y religiosa con estrambóticos ensambles vocales en distintos espacios naturales; en 2010 cantando ópera en el foso de les arts en los ensayos desde el piano o con la batuta en mano; 2014 en el teatro Rossini de Pesaro sustituyendo al barítono en los ensayos conjuntos con orquesta; o en 2019 en Málaga robando el protagonismo al tenor cantando «oh sole mío!» desde el piano en el mismo concierto…

Desde Febrero de 2018 hemos visto muy frecuentemente a este extraño especimen hacer de las suyas en nuestras sesiones de Schubertiada, pero en esta ocasión JR nos revelará su lado más lírico y onírico en ormato de monólogo-musical íntimo y catastrófico, con anécdotas sobre situaciones surrealistas y emocionantes que ha vivido como pianista enamorado del canto.