En el Salón Stolz con la ponencia "Guastavino: un arquitecto valenciano de envergadura universal" por el arquitecto y catedrático de la Universitat Politècnica de València, Prof. Dr. Fernando Vegas y la arquitecta y catedrática de la Universitat Politècnica de València, la Prof. Dra. Camila Mileto.

Enlace para la conferencia online: https://zoom.us/j/94203691755

Cúpulas grandiosas, edificios ignífugos, amores secretos y pasiones hedonistas jalonaron a finales del siglo XIX y principios del XX la vida de este personaje del arquitecto valenciano. Rafael Guastavino dejó su impronta en la ciudad de Nueva York y en la arquitectura estadounidense. Fue un genio como emprendedor y un gran talento como artista. Su obra, que fue inmensa, ha eclipsado a su persona.

Dejó más de 1.000 construcciones en Estados Unidos, México y hasta en la India. En su necrológica, The New York Times le llamó "el arquitecto de Nueva York". Curiosa descripción para alguien que no era de Nueva York, sino de Valencia. Llegó a Norteamérica en 1881, a los 39 años, con una vida exitosa a sus espaldas, pero arruinado, sin hablar el idioma y con una familia que pronto lo abandonó.

Supo reinventarse y dejó su huella en el puente de Queensboro, en la estación de metro de City Hall, en la Grand Central Station, en la antigua Penn Station, en la biblioteca de Boston, en el Capitolio de Nebraska, en la catedral de San Juan el Divino, la mayor del mundo…, hasta en el zoo del Bronx. Su estilo, mezcla de innovación y arte, de imaginación e ingeniería, marcó la época convulsa que vio nacer el mundo moderno.