La población es confinada por su gobierno ante una pandemia de consecuencias insospechadas. Sin posibilidad de salir de las casas, el miedo, la soledad o un profundo vacío existencial irrumpe en los habitantes de estas casas cerradas a cal y canto. Y si fuera solo esto, pero están los otros, los compañeros de estas improvisadas celdas. Ya lo dijo Sartre: "El infierno son los otros".

Debía de referirse a esto, sin duda. Aguantarse las 24 horas del día, sin posibilidad de salir no es nadería. El drama está servido. O la comedia. Un relato de personas asustadas, perplejas, enfadadas, frustradas, perdidas, solitarias… un relato, al fin y al cabo, de CONFINA2.