Alvin Straight es un anciano que vive en Iowa con su hija Rose que tiene discapacidad intelectual. Además de sufrir un ensema y pérdida de visión, tiene graves problemas de cadera que casi le impiden permanecer de pie. Cuando recibe la noticia de que su hermano Lyle, con el que está peleado desde hace diez años, ha sufrido un infarto, a pesar de su precario estado de salud, decide ir a verlo a Wisconsin. Para ello tendrá que recorrer unos 500 kilómetros, y lo hace en el único medio de transporte del que dispone: una máquina cortacésped.