Estamos en 1627. El poeta y clérigo Don Luis de Góngora y Argote, regresa a su Córdoba natal, tras sufrir un grave episodio de amnesia, que le borra los recuerdos de su vida.

Y vuelve arruinado, después de haber vendido su casa en Madrid y de abandonar la corte y todos sus intentos por publicar sus obras. La memoria le falla a intervalos y en esos espacios de tiempo, recuerda su vida, que se verá agitada por la presencia de su colega, pero gran rival literario, Francisco Quevedo. Una visita que detonará los conflictos, las deudas pendientes y los recuerdos a veces alegres y otras no tanto.

En su delirio, se reencontrará con otros personajes que formaron parte de su vida en el Madrid de los Austrias. El pintor de la corte Diego Velázquez, el dramaturgo Lope de Vega, la gran cómica Jusepa Vaca “La gallarda” e incluso el mismísimo rey Felipe IV.

Ambos, Quevedo y Góngora, iniciarán un viaje a través de la poesía, las anécdotas, las discusiones y el mismo sentido de la vida del artista y su destino. Un encuentro, que se perderá en la niebla de la memoria del gran poeta Cordobés. Tal vez, la última oportunidad de recordar la poesía, el humor y la vida.