España, 1982. Un joven policía (Ricardo Gómez), curtido en los barrios más duros de Madrid, acepta un destino en un pequeño pueblo de la costa, con la esperanza de curar a su hija y ganar calidad de vida. Una vez allí, se ve envuelto en la investigación de la extraña muerte del inspector al que tiene que sustituir. Poco a poco, las pruebas y su intuición le llevan a un hotel de playa donde una comunidad de ancianos nazis, reclamados por muchos países por crímenes contra la humanidad, vive un retiro paradisiaco y feliz.