Enclavado en medio de la huerta del Camí de Vera, se vislumbra desde lejos una casa valenciana. El aroma de la leña y de la cocción y la elaboración de platos valencianos te lleva hacia él casi con los ojos cerrados.

El Restaurante El Famós es, como su nombre indica, un restaurante de fama, aquella que empezó a labrarse cuando era una taberna de agricultores y pescadores que paraban a comer y descansar después de sus largas jornadas cerca del mediterráneo.

El «esmorzaret» se ha convertido en otro de sus clásicos, con bocadillos preparados al momento

Sus platos hoy en día son toda una referencia valenciana: destacan sus paellas cocinadas a leñas, su picaeta valenciana que acompaña los diversos tipos de arroces —hasta una variedad de 15 paellas diferentes nos ofrecen—.

Ahora la familia y gerencia apuesta más que nunca por el esmorzaret, ese momento único para cualquier valenciano o valenciana y aquel que quiera descubrir la cultura de l’esmorzar. «Hemos apostado más que nunca este año por él aunque llevamos toda la vida ofreciendo un buen almuerzo.

Destacamos en su preparación: el cliente pide su almuerzo y se le hace al momento. Disponemos de una gran variedad de tortillas hechas al momento y con su allioli casero hecho con el mortero», explican sus gerentes. "Tenemos también bocadillos de embutido, titaina, col frita, esgarraet o sang amb ceba".

Este año, además, los hacemos también por encargo. Nos lo piden muchos clientes. Por ejemplo, el de sardinas frescas con huevo frito y pimiento, o también tenemos el sabroso allipebre, conill a l’all o habas en toda la temporada», prosiguen.

La bodega del restaurante incluye numerosas unidades de etiquetas. ED

Sin expositores

Una de las principales características del restaurante es que no tiene la típica barra con expositor o muestra de platos hechos, ni nada preparado; es todo al momento. «Lo más elaborado la gente lo reserva para que nosotros tengamos el tiempo adecuado para hacerlo y que se lo coma aquí sin esperas», insisten.

El Famós lleva ofreciendo los mejores platos valencianos desde 1890 y tienen hoy por hoy más de 15 paellas diferentes, todas a leña, desde la más antigua de fetge de bou hasta la más moderna de ajos tiernos y cigalas. En invierno se pueden degustar los arroces caldosos como el típico de fessols i naps o en bledes.

Su enclave es perfecto para visualizar las partes más limítrofes de la huerta valenciana y su nombre viene dado por que uno de los herederos del fundador Vicente Navarro «El Famós» es así conocido y es pintor. Él fue quien decoró las paredes con numerosas obras de arte que aún siguen colgadas en ellas después de tanto tiempo.

Ahora regenta el restaurante su séptima generación. Todo un paraje gastronómico a tan solo cinco minutos de València y de la huerta y que despierta todos los sentidos de aquel comensal que se sienta en sus mesas.