Chozas Carrascal: historia, arquitectura y paisaje alrededor del vino
La propuesta incluye un recorrido por viñedos, la bodega y la antigua casa solariega, culminando con una cata de sus vinos y aceite de oliva virgen extra

La bodega donde la familia López-Peidro hace su magia. / C. C.

Rodeada de viñedos ecológicos que parecen protegerla, la bodega Chozas Carrascal, levantada sobre una antigua casa solariega del siglo XIX, es el corazón de uno de los proyectos vitivinícolas más interesantes de la Comunitat Valenciana. Su idílico entorno y una propuesta personalizada y diseñada con todo lujo de detalles convierten este peculiar territorio fundado por la familia López-Peidro en una de las mejores opciones para adentrarse en el mundo del vino con una propuesta enoturística que gira alrededor de la historia, la arquitectura y el paisaje.
La firma nació hace tres décadas, primero estudiando los suelos y el entorno para comprender cuál sería la mejor forma de implantar el viñedo, y posteriormente ejecutando la construcción de la bodega, para lo cual se pensó cada detalle para poder trabajar de una forma ágil y sostenible. Desde la primera vinificación en 2003 Chozas Carrascal ha ido variando su forma de elaboración conforme iban entendiendo la esencia de cada una de las parcelas. Así es como, poco a poco, han configurado una línea de productos que consigue que el vino sea una fiel representación del viñedo y del clima que le abraza a partir de las pequeñas parcelas que rodean la bodega, en las que cultivan once variedades de uva diferentes.
Su propuesta de enoturismo permite realizar una visita que repasa todos los aspectos que influyen en la elaboración del vino, desde el viñedo hasta su embotellado final, recorriendo unas instalaciones que recrean espacios donde se respira la tradición vinícola de la zona, todo aderezado con interesantes obras de arte en cada una de las estancias de la bodega y la casa solariega, porque para la familia López-Peidro vino y arte han ido siempre de la mano.
La visita arranca con un paseo entre viñedos, contemplando las parcelas que rodean las instalaciones. Durante el recorrido se pueden distinguir las once variedades de uva que se cultivan en la finca. Tras el paseo por el campo llega el momento de conocer paso a paso el proceso de vinificación. Durante la visita se puede contemplar la zona de recepción de uvas y los depósitos en los que el mosto realiza la fermentación. La siguiente parada tiene lugar en la sala de crianza, posiblemente el lugar con mayor calma de todo el recinto. A través del pasadizo de crianza en botella se descubre otro de los lugares con encanto de la bodega, donde se muestra el proceso de elaboración del cava. Para concluir, el jardín de las variedades se presenta como antesala de la antigua bodega, construida en 1870 y que conserva aún los antiguos depósitos donde se elaboraban los vinos.

Bodega Chozas Carrascal. / C. C.
Mención aparte merecen el mirador y el museo de etiquetas de vino, un proyecto que nace del empeño del valenciano Aurelio Vicente Abad, quien ha cedido a la bodega su colección física de etiquetas (con más de 350.000 unidades procedentes de todos los rincones del planeta) y ha colaborado de manera activa con el desarrollo de la aplicación virtual del museo, en la que se puede conocer la imagen de más de un millón y medio de etiquetas de vinos de todo el mundo. El museo se ubica en el espacio más emblemático de la bodega, el mirador de Chozas Carrascal, que ofrece unas vistas panorámicas de las decenas de parcelas diferentes que configuran el principal patrimonio de la bodega.
Al margen de la experiencia de la visita a la bodega, Chozas Carrascal también plantea tratamientos faciales y corporales basados en la uva y el vino. Se realizan en el centro Origen Cosmetic de València, donde la familia López-Peidro ha desarrollado un proyecto de cosmética natural centrado en aquellos componentes de la uva y el vino que favorecen el cuidado de la piel. Tratamientos de vinoterapia, masajes, drenajes y todo tipo de tratamientos relajantes para disfrutar de unas horas de relajación en pleno centro de la ciudad. Para obtener más información sobre los tratamientos que se realizan y reservar alguno de ellos se puede llamar al teléfono 960 064 047 o visitar su web.
La bodega es visitable bajo reserva previa, y tiene un precio de solo 22 euros por persona. Además del recorrido por los viñedos, la zona de elaboración y crianza y la casa solariega, la visita incluye una cata de cuatro vinos y el aceite de oliva virgen extra Mirall de la Terra, producido a partir de los olivos cultivados en la finca. Para obtener más información y reservar plazas se puede llamar al número de teléfono 963 410 395 o enviar un correo electrónico a enoturismo@chozascarrascal.es.
- El tiempo en la Comunitat Valenciana: la Aemet prevé un vuelco meteorológico de cara al fin de semana
- El valenciano José Luis Sastre dirigirá ‘Hora 25’ tras la salida de Àngels Barceló y el salto de Aimar Bretos a ‘Hoy por Hoy’
- Última hora de la huelga indefinida de profesores en la Comunitat Valenciana: sigue en directo las protestas y manifestación de hoy
- Última hora del estado de salud de Jorge Bellver: en estado muy grave tras ser operado de un ictus
- El futuro bulevar García Lorca tendrá dos carriles para coches y uno para transporte público
- Mazón, a los consellers la mañana de la dana: 'Inundad de datos los medios, desprende sensación de estar alerta que te cagas y tranquiliza a la gente
- La gigafactoría de Volkswagen atrae la inversión hotelera con dos grandes proyectos que sumarán 300 habitaciones
- Sospechoso accidente en la AP-7 entre Ondara y Benissa: el conductor de uno de los coches escapa a la carrera por los bancales