El municipio castellonense de Argelita se localiza en la comarca del Alto Mijares. Posee una extensión de 15,47 km2 y limita con los términos de Ludiente al Norte, Lucena del Cid y Fanzara al Este, Vallat al Sur y Toga al Oeste. Las principales elevaciones se sitúan en el sector septentrional del término, todas ellas con alturas en torno a 800 msnm: la Lloma del Olmo (815 m), El Mesón (801 m), Coll de la Lloma (799 m), Cabezo Pelado (791 m) y La Canaleta (777 m). El núcleo urbano está ubicado a 309 m.nm, en la margen derecha del río Villahermosa, que es un afluente por la margen izquierda del río Mijares. Éste se halla a unos tres kilómetros de Argelita. El río Villahermosa confluye con el Mijares en término en Vallat.

Argelita posee un término municipal muy montañoso; destaca su carácter abrupto y montano. Está situado en el sector suroriental de la Sierra del Cabezo, que es un relieve de dirección ibérica (NO-SE), continuación de las alineaciones meridionales del Sistema Ibérico, en territorio castellonense. Estas alineaciones están «cortadas» por la acción erosiva del río Villahermosa, que ha cincelado un estrecho cañón, cuyas paredes alcanzan en algunos tramos los 100 m de altitud. Entre Ludiente y Argelita este río transcurre por un profundo desfiladero de unos 6 km de longitud, por el que circula además la carretera CV-194, vía de comunicación del pueblo. Tanto el relieve como la litología facilita abundantes cursos de agua subterráneos; de hecho Argelita se caracteriza por la existencia de numerosas fuentes, que son utilizadas para el abastecimiento de la población y para el regadío. Las más destacadas son la de Santa Cruz, Barranco del Sabinar, la Fuente Pescadón, El Pozo Negro y la de los Ignacios.

El clima es mediterráneo, y aunque se encuentra en una comarca del interior, el Alto Mijares, la proximidad de la llanura litoral de la Plana facilita la influencia marina. Circunstancia que dificulta la influencia de la continentalidad.

Argelita forma parte del Lugar de Interés Comunitario (LIC) Curs Alt del Riu Millars, lo que refleja los destacados valores medioambientales que posee. Los hábitats ligados a los cursos fluviales, como el río Villahermosa, permiten la convivencia de valiosas especies vegetales y faunísticas. Existen numerosas piscinas naturales en el río, con parajes de gran valor paisajístico. Las áreas montañosas cuentan con valiosos ecosistemas forestales en los que predominan bosques de pinos carrascos (Pinus halepensis) y encinas (Quercus ilex). En el término 1.369 Ha están ocupadas por extensiones boscosas.

Argelita, el pueblo de las dos torres

Hechos históricos y despoblación actual

Se localizan vestigios de presencia humana desde la Edad del Bronce, en los yacimientos de Las Puertas, el Mas del Moro, La Ereta y la Solana del Corral Blanco. Además existen restos ibéricos en la Canaleta Alta y Baja y en el Cerro de la Fuente del Lentisco. El origen de Argelita es una antigua alquería musulmana documentada documentalmente desde 1162. El topónimo Argelita deriva del árabe “Arjalidah”, que podría referirse a un primitivo asentamiento bereber del clan de los Jalidah o Gelida.

En la primera mitad del siglo XIII perteneció al último gobernador almohade de Valencia, Zeit Abu Zeit, señor de extensos territorios en el Alto Mijares. Al ser expulsado de sus dominios huyó hasta el reino de Aragón y ayudó a Jaume I en la reconquista. Esta alianza le permitió acceder a numerosas tierras y castillos, entre los que se encontraba el Castillo-Palacio de Argelita donde estableció su residencia y se convirtió al cristianismo, llamándose Vicente Bellvís. En 1262 Argelita mantenía su población musulmana y pertenecía a Ferrán Pérez, el hijo de Zeit Abu Zeit. En 1491 pasó a la Corona, hasta que fue adquirida por la familia Arenós. Tras la expulsión de los moriscos en 1609 quedó prácticamente deshabitada. El nuevo señor de Argelita, D. Pedro Escrivá Zapata otorgó la Carta Puebla a 24 familias el 23 de febrero de 1611.

Argelita alcanzó su máximo poblacional en 1877, con 707 habitantes. En 1900 sin embargo ya disponía de 400 habitantes, 376 en 1930, 247 en 1960 y sólo 91 en 1991. Experimentó un paulatino descenso demográfico hasta comienzos de la década de 1990, y desde entonces se mantiene en torno a los 100 habitantes, debido al retorno de antiguos emigrantes ya jubilados y por la llegada de algún extranjero. En el año 2019 había 118 habitantes. La densidad de población es de 7,3 hab/km2, de las más bajas del territorio valenciano.

Una economía tradicional

La agricultura ha sido la principal actividad económica de la población, pese a las dificultades orográficas de un terreno muy accidentado, lo que limita la superficie susceptible de ser transformada en cultivo. El botánico Cavanilles (1797), señalaba que «los frutos se reducen a 200 cahices de trigo, 160 de maíz, 16 entre judías y habas, 10 arrobas de algarrobas, 200 de higos, 300 de frutas, 150 de hortalizas, 200 cántaros de vino, y 400 libras de seda». Tradicionalmente ha predominado una agricultura de secano, con bancales basados en la construcción de piedra en seco, de forma escalonada, hoy muchos abandonados. Las huertas se ubican en las inmediaciones de la población, donde el río Villahermosa encuentra una vega que posibilita la existencia de terrazas en ambas márgenes, aprovechadas para el cultivo. En la actualidad permanecen en cultivo 38 Ha, de las cuales 24 pertenecen a cultivos de secano y 14 de regadío. Entre las producciones de secano hay 10 Ha de algarrobos, 9 de almendros y 5 de olivar. En los cultivos de regadío destacan los cítricos con 9 Ha y los árboles frutales como el níspero, el albaricoquero o el cerezo. Se trata en cualquier caso de una agricultura muy limitada.

El turismo es una actividad incipiente. Argelita cuenta con varias rutas de senderismo; las más destacadas son el Gran Recorrido GR-333, que recorre la totalidad de los municipios de la Mancomunidad Espadán-Mijares; la Senda Local SL-CV91, denominada Argelita-Senda de la Muela, que une el pueblo con el Castillo del Buey Negro; y la Ruta Canaleta Trail, que tiene un recorrido circular. Unos senderos que permiten al visitante conocer su patrimonio natural y paisajístico.

El pueblo y su patrimonio cultural

El núcleo urbano de Argelita conserva la estructura y las características de los asentamientos islámicos, inalterados en el tiempo. El perímetro edificado es pequeño, con calles estrechas y tortuosas. Bernardo Mundina (1873) indicaba que “sus edificios son de buena fábrica y su mayor parte de tres pisos, distribuidos en calles tortuosas y de mal piso; tiene un palacio que’ perteneció a los reyes moros, con dos torreones coronados por sus almenas correspondientes; uno de los cuales está destinado para cárcel hoy día”.

El Castillo-Palacio de Zeit Abu Zeit se localizaba en un espolón rocoso del núcleo urbano, que permitía el control del paso del río Villahermosa. De la primitiva fortaleza sólo se conserva la Torre Cuadrada. Es de planta rectangular, con cuatro plantas. Está construida de mampostería y en las esquinas se han utilizado sillares. Su remate está almenado. Se reformó en 1881. En la actualidad se utiliza como museo de tejidos y trajes típicos de la comarca. Del recinto amurallado que rodeaba a Argelita sólo se conserva la Torre Redonda. Posee una mayor altura que la Cuadrada, se edificó con mampostería y cuenta con un remate almenado. Dispone de una planta baja y dos alturas. Cuenta con una inscripción árabe tallada en la piedra. En la actualidad alberga un museo etnológico. Ambos torreones fueron restaurados a finales del siglo XX.

Junto a las dos torres está ubicada la Iglesia Parroquial Santa Ana, que también está bajo la advocación de San Joaquín. Fue construida en el siglo XVII, de estilo barroco churrigueresco y se inauguró en el año 1700. Dispone de una única nave, con un campanario renacentista. En la partida de La Muela, en el límite con Ludiente, se localiza el Castillo del Buey Negro, a 749 msnm. Es una fortaleza de considerables dimensiones. En su emplazamiento se localiza un yacimiento ibérico y restos romanos. Era el centro político y administrativo en el periodo musulmán y ejercía su dominio sobre un extenso territorio. Es una fortaleza prácticamente inexpugnable, por las paredes verticales donde está edificado, en la margen derecha del río Villahermosa. Se tiene constancia documental de su existencia desde 1178. En la actualidad conserva algunos lienzos de muralla, basamentos de algunos torreones y parte de una torre de época cristiana.