A ochenta y cinco kilómetros de València dirección Alicante por la autovía A-7 salida 423 llegamos a la entrada de la Covalta, situada en el término municipal de Albaida. Esta montaña se encarga de dividir Albaida (València) y Agres (Alicante) y será la protagonista de la ruta que realizaremos. La Covalta nos permite una visión panorámica de la Vall d’Albaida a través de una espaciosa cueva a 821 metros de altura. La subida no se acaba en la llegada a la cueva que le otorga su nombre, sino que la ruta se completa ascendiendo a la parte superior de la cavidad, donde encontramos espectaculares paisajes que la cueva no nos muestra. En la parte superior de esta, a más de novecientos metros, encontramos la Cruz de la Covalta que nos permite una visión más extensa que la de la cueva. Con aun así, allí arriba observamos aquello que esconde a su espalda: la Solana del Benicadell, la Sierra de Mariola y el pueblo de Agres (Alicante). En la parte superior también hay un vértice geodésico y los vestigios de un poblado ibérico que hacen que la subida en su punto más alto de la Covalta sea un camino imprescindible para completar la ruta.

Uno de los lugares más 
impresionantes de la ruta. J.G.

Uno de los lugares más impresionantes de la ruta. J.G. PoR max martí albaida

Para iniciar el camino hacia La Covalta, de una hora y media a un ritmo sereno, aparcaremos nuestro vehículo en la casa forestal, que se encuentra a los pies de la montaña. En este espacio encontraremos varias tablas de picnic cubiertas, ideales para tomar una picadeta antes o después de la ruta. Además, en este punto ya podremos observar en las alturas la cueva rodeada por grandes rocas.

A partir de aquí, seguiremos un ancho camino de tierra que se encuentra a pocos metros de las mesas de picnic. Durante unos veinte minutos seguiremos este agradable trazado mientras vamos ascendiendo despacio. En la primera bifurcación con la que nos encontremos observaremos un cartel informativo sobre la ruta. Al lado, hallaremos una señal que nos indicará varios caminos, a continuación tomaremos el camino de «la Senda de los Ingenieros». En este punto dejaremos atrás el espacioso camino de tierra y nos adentraremos en una estrecha senda pedregosa.

La subida a la montaña es de fácil ascenso, aunque es necesario llevar buen calzado porque durante toda la ruta estaremos pisando sobre roca. A medida que avancemos encontraremos la segunda bifurcación y en este punto tomaremos el camino de la izquierda, que tomaremos para el ascenso. Una vez atravesado este punto, tan solo tendremos que seguir la senda que nos llevará directamente hacia la cueva. Mientras vamos siguiendo la el camino encontraremos agradables tramos en los cuales los pinos nos cubren completamente del sol. También veremos como cada vez está más cerca la majestuosa cueva. Dice la leyenda que allí se alojaban los reyes magos después de la noche de reyes.

Una vez llegados a La Covalta, podremos descansar y disfrutar de las vistas. Desde dentro de la cavidad podremos apreciar fácilmente Albaida, ubicada en el norte. También distinguiremos Atzeneta d’Albaida, al este. En la misma cueva encontraremos una fuente de agua y, por lo tanto, podremos aprovechar para tomar fuerzas y refrescarnos.

Imagen de la cueva desde la zona de picnic. j.g.

Una vez descansados, tendremos que descender unos pocos metros para acabar de completar la ruta. Iremos descendiendo por el mismo camino que hemos realizado para subir hasta que encontramos una señal visible y tendremos que tomar el camino que nos indica La cumbre de la Covalta. Así pues, seguiremos esta vía alternativa que nos llevará hacia la misma. Hay que tener cuidado con este trazado porque el recorrido no es demasiado visible y es fácil salirte del camino. Aun así, los más aventureros podemos optar a escalar las grandes rocas que encontraremos al lado izquierdo de la senda. A todo esto podemos añadir que la senda te hace llegar a la cumbre, pero por un camino un poco más largo y seguro. Por lo tanto, hay varias maneras de acceder a la parte superior de La Covalta.

La subida a la cumbre vale la pena. Una vez en lo alto chocaremos con la Cruz de La Covalta y tendremos una extensa visión de la comarca de la Vall d’Albaida a más d novecientos metros. También podremos observar la cara oculta de La Covalta, es decir, la Serra de Mariola y el pueblo de Agres. La visión desde este punto es sorprendente, por lo que es muy recomendable completar la subida hasta arriba del todo. Por si fuera poco, en la parte superior de la montaña podemos apreciar la Solana del Benicadell, y un vértice geodésico. Los más observadores podrán buscar (si lo encuentran, porque no es fácil de encontrar) un poblado ibérico que se esconde en las alturas. En esta zona habrá que ir con los cinco sentidos porque la superficie del suelo es irregular y es fácil resbalarse.

Una vez arriba del todo ya habremos completado nuestra ruta, tan solo nos faltará bajar hasta la casa forestal y rehacer los mismos pasos que hemos hecho para subir. Esta agradable ruta se puede complementar con una visita al pueblo de Albaida. Albaida ofrece interesantes visitas culturales como el Museo Internacional de Títeres o la Casa-Museo José Segrelles.