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Alpuente, tierra de dinosaurios

Seis yacimientos icnológicos, dos de ellos BIC, y un Museo Paleontológico con restos óseos de gran tamaño convierten a esta localidad en un auténtico Parque Jurásico

Recreación a escala real de un «Dracentaurus Armatus» cuyos restos se encontraron en el término, así como las huellas del yacimiento de Corcolilla. l-emv

Cuando piensas en el paso de los dinosaurios por la Comunitat Valenciana inmediatamente tu mente se traslada a Morella y a la comarca de els Ports de Castelló. Sin embargo, no mucha gente sabe que a poco más de una hora en coche de València capital también pueden encontrar verdaderos tesoros paleontológicos en Alpuente. Esta localidad de la comarca de los Serranos, situada al noroeste de la provincia de València, en el límite con la provincia de Teruel, cuenta con hasta seis yacimientos icnológicos y un Museo Paleontológico, que alberga en su interior parte de un esqueleto de un gran dinosaurio saurópodo y un buen número de fósiles de otros dinosaurios y demás organismos que vivieron a finales del Jurásico, durante la Era de estos reptiles gigantes.

Pero es sin duda la posibilidad de ver las huellas de dinosaurios «in situ», con la posibilidad de ir con guía o sin ella, lo que convierten a Alpuente en un verdadero Parque Jurásico. El más reciente, es el de Vizcota, aunque también es el que menos cantidad de huesos y huellas hay, mientras que en el yacimiento de Losilla se han encontrado lo que podrían ser huellas de grandes dinosaurios, aunque debido a su mal estado resulta complejo determinar a qué pertenecen. Sin embargo, hay dos que destacan por encima de todos y que le han valido ser declarado como Bien de Interés Cultural por parte de la conselleria:

El yacimiento de icnitas o huellas fósiles de dinosaurio Cañada París, que constituye un importante enclave paleontológico datado en el tránsito Jurásico-Cretácico, hace 140 millones de años. Se trata de uno de los yacimientos icnológicos mejor preservados de la Comunitat Valenciana, en el que pueden reconocerse diversas improntas de dinosaurios saurópodos y de dinosaurios terópodos no avianos. En concreto hay un rastro de más de ocho metros de longitud atribuible a un dinosaurio saurópodo, constituido por 15 a 17 icnitas que corresponden a conjuntos mano-pie producidos por el paso de este gran reptil. El segundo rastro, de unos seis metros de longitud, es atribuible a un dinosaurio terópodo bípedo de talla media y se compone de entre cinco y seis icnitas tridáctilas.

Chelva

Imperdible visitar también el yacimiento de Corcolilla, donde se identifican 53 icnitas tridáctilas (42 icnitas aisladas y 12 icnitas formando parte de 3 rastros) correspondientes a dinosaurios terópodos y ornitópodos de talla pequeña o media, y que figura en la relación de huellas elaborada para solicitar su declaración como Patrimonio de la Humanidad.

Los más pequeños también pueden disfrutar de una zona de ocio en la que hay un Dracentrurus Armatus, dinosaurio que vivió a finales del período Jurásico en esta zona de la Serranía, a escala real dentro de un proyecto turístico de la Generalitat.

Y mucho más...

Pero Alpuente es mucho más que dinosaurios. Se trata de uno de los pueblos más bonitos de la comarca con sus calles y plazas de marcado carácter medieval, y que cuenta con un rico valor patrimonial. Entre sus monumentos destacan, declarados como Bienes de Interés Cultural, el acueducto medieval de Los Arcos y los restos del castillo que se enclava en lo alto del cerro sobre el profundo barranco del río Reguero. También las murallas que rodeaban la localidad en la época musulmana y cuya torre mejor conservada constituye la sede del ayuntamiento, así como la imponente iglesia parroquial con una portada románica, otra renacentista y que alberga frescos de Ribalta. Destaca también la torre de la Aljama en el centro de la población sobre un arco de medio punto donde se reunía el gobierno árabe.

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