Una ruta por la montaña con algo más. Por si no fuera suficiente caminar entre la naturaleza y disfrutar de sus olores, sus sonidos y sus colores, puede haber algo más. Es lo que se planteó el Parc Natural de la Serra de Calderona cuando impulsó el itinerario-taller botánico ‘Plantas Medicinales de la Calderona’. Se trata de un paseo por la «botica» natural de esta zona forestal que ofrece, además de estar al aire libre, volver a casa con grimorio de plantas mediterráneas y sus usos. Cuidado: no son sustitutivos de los medicamentos, pero sí pueden paliar algunos síntomas internos y algunas patologías cutáneas.

Excursión en busca de las plantas terapéuticas de la Calderona

La ruta se realizó el sábado pasado pero que no cunda el pánico: el interés que suscitó obliga a la dirección a convocar otra excursión, ya que para las 30 plazas habilitadas se recibieron más de 90 solicitudes. De ellas, el 70 % fueron mujeres. La anécdota es sinónimo de dos cosas. La primera, el interés creciente por el medio natural que se ha visto incrementado tras la pandemia y segundo, la curiosidad que despiertan los remedios naturales tras haber atravesado una crisis sanitaria mundial.

En cada tipo de suelo crecen unas especies distintas con sus aplicaciones propias: la estepa blanca o el timó son dos de las plantas fundamentales

Pero no solo eso. Es un saber que se ha perdido con la irrupción -en positivo- de la medicina más avanzada, que se ha implantado hasta para tratar los síntomas más leves que, ahí sí, pueden ser curados con una planta medicinal. La ruta, guiada por el educador ambiental del Parc Natural Serra Calderona, Miguel Pitarch, recorrió tres escenarios. Salió desde el Centro de Interpretación del parque en Nàquera y llegó hasta el Arquet. Entre medias, visitaron una zona de terreno calcáreo donde crecen un tipo de plantas; después se acercaron a una zona con un Ph del suelo bajo y por último a una zona de barranco y húmeda.

Algunas de las plantas aromáticas que se encuentran en la Calderona

En la zona calcárea, abundante en la Calderona, se puede ver la estepa blanca, con su flor rosa cuyos pétalos se usan contra la indigestión y la acidez, pero también para lavar heridas por sus propiedades cicatrizantes. También puede observarse el pino blanco o carrasco, tan común en algunos entornos y del cual se desconoce que es antiséptico, expectorante y mucolítico. Allí también crece la Albaida, buena para el asma y los resfriados. En las zonas con suelos más ácidos, crece el Bofarull, con sus flores violeta tipo lavanda que sirven como antiséptico y demulcente. Se usa también para los problemas digestivos y en las vías respiratorias, como el Timó o Farigola, ‘que es bo per a la gola’. El refrán en valenciano ya lo adelanta, y es que este matorral está considerado como un buen remedio para la garganta y el estómago. De hecho, en el interior de Castelló se toma en infusión.

Migue Pitarch explica algunas especies y sus usos

En las zonas más húmedas, como son las depresiones que se forman en la Calderona, se pueden encontrar la zarzamora cuyas hojas se usan como astringente, pero también como colutorios para faringitis y amigdalitis. También puede verse el Roser Bord o ‘tapaculos’, cuyo nombre ya nos indica que se usa contra las diarreas. Como explica Miguel Pitarch, no todas son beneficiosas y en la ruta también se enseña cuáles son las tóxicas. Una de ella es famosa por su elevado riesgo, el Baladre o Adelfa, que puede llegar a producir la muerte solo por tomar sus pétalos. Ni siquiera se recomienda beber agua de charcas o zonas donde esté cerca. Tampoco se recomienda usar el Roldor, conocido como el ‘Emborrachacabras’ por los efectos de embriaguez y narcosis que produce zarzamoras.

Otras plantas medicinales de la Calderona

La correcta identificación de los ejemplares es fundamental. Pitarch basó su explicación en tres libros que son una referencia en la materia, como la obra de Joan Pellicer. Con la información recopilada ha creado una guía disponible en el portal de la Serra Calderona con un centenar de ejemplares y sus usos y anécdotas, como que la estepa blanca se usaba también como papel higiénico y sus hojas se fumaban, o que el ‘Matapolls’ o Torvisco lleva ese nombre porque se usaba para la desinfección de gallineros.

Vista general de la Calderona Fernando Bustamante

Pitarch también recuerda que la recolección de plantas está regulada y, además, no tiene sentido hacer grandes acopios. «Algunas están protegidas, por eso es un Parque Natural, pero otras pierden sus propiedades si están mucho tiempo recolectadas, por lo que conviene coger poco y usarlo pronto», explica el educador. Además, insiste: «No pueden usarse como sustitutivos de las medicinas, aunque sí para tratar ligeros síntomas de afecciones, como tratar una contusión con alcohol de romero o un dolor de cabeza con una corteza de chopo», explica.