Atan solo 7,8 kilómetros de Quesa, es posible combatir el sol que ya cae a plomo en la Canal de Navarrés. Son los ‘charcos’ de Quesa, unas pozas naturales que beben del ríoGrande y que son un espacio de disfrute para los más pequeños pero también para los más mayores: no importa la edad que tengas porque la combinación de roca, acantilado, cascada y lago es infalible: nadie se puede resistir a un baño en este paraje. 

Una carretera conduce desde el casco urbano hasta este entorno privilegiado, donde hay un parking para dejar el coche junto a la primera poza, la de la ‘Horteta’, una de las más grandes.Si la visita tan solo se realiza para darse un chapuzón y disfrutar del entorno, se puede pasar aquí todo el día. Ahora bien, si se busca algo más, en esta misma poza comienza una ruta para conocer todas las demás. A lo largo de 14 kilómetros, a través de una senda fácil que va discurriendo por el propio ríoGrande y por el sendero PR-CV 203, para lo que sería necesario localizarla en unGPS o estudiarla antes de salir de casa, si bien existen señales a lo largo de la vía que permiten seguirla con cierta facilidad.

Poza de El Chorro en Quesa R.C.

Así, además de la Horteta, la ruta nos permitirá ver algunas cuevas y abrigos, como laCueva delCarbó la de Estarlich o elAbrigo de Voro y el delGarrofero, donde podremos descubrir pinturas rupestres del periodo Neolítico

La siguiente piscina natural que encontraremos, y la más espectacular, es el Pozo delChorro, cuya cascada es todo un atractivo para sumergirse bajo ella. Hay que tener en cuenta que se trata de un río cuyo cauce varía mucho con la estación del año, por lo que no hay que despistarse con las profundidades y corrientes o, en su caso, tener en cuenta que puede haber tramos del río secos o pozas con poca agua. 

Pozas de Quesa R.C.

Arriba se encuentra un pequeño azud que distribuye el agua que después caerá hasta el foso, donde crea una piscina natural donde bañarse con total facilidad. A continuación podremos sumergirnos en elCharco de la Cacerola y el de las Fuentes e incluso hay uno donde se permite a los perros bañarse, como queda indicado en uno de los carteles explicativos. 

Además, como opción alternativa para los más aventureros, en este mismo paraje hay opción a realizar una vía ferrata que, eso sí, tiene una dificultad alta, por lo que solo se recomienda a los que tengan experiencia.