La Comunitat Valenciana es tierra de contrastes, por su binomino perfecto entre costa e interior. Belleza paisajística, riqueza patrimonial, encanto natural, destino experiencial y cuna de una gastronomía exquisita... constituyen algunos de los valores sobresalientes de una tierra que en sus tres provincias, Castellón, Valencia y Alicante, invita al visitante a disfrutar de lugares increíbles en los que perderse.

Por todo ello, las zonas del interior de la Comunitat conforman una fuente inagotable de destinos para enoturistas, ciclistas de montaña, senderistas aficionados y amantes del patrimonio, la cultura y la historia, la naturaleza y la buena mesa. Y a pesar de que la lista de lugares a visitar es inacabable merece la pena resaltar algunos de los enclaves que el visitante no se puede perder en su estancia vacacional.

Otras actividades a resaltar son las que permiten sentir la naturaleza, como las rutas guiada, talleres al aire libre y actividades para toda la familia, practicar el ecoturismo y disfrutar del astroturismo o de la observación de aves. 

Castellón

De norte a sur de la Comunitat empezamos nuestra ruta por el interior de Castellón, acercándonos a conocer Morella y su ciudad fortificada, el Salto de la Novia en Navajas, en una ruta de gran belleza, o Cervera del Maestre, coronada por un bonito castillo y con callejuelas medievales llenas de encanto. Cirat, en la zona del Alto Mijares, es perfecta para disfrutar de pozas y playas continentales, y Vilafamés, uno de los pueblos más bonitos de España, es un coqueto lugar que recorrer lleno de historia pero además cuenta con un museo de arte contemporáneo de prestigio. 

Asimismo, entre los miles de rincones resulta muy recomendable cualquiera de las pequeñas poblaciones que componen el Parque Natural de la Tinença de Benifassà. El paisaje y el encanto de la zona, con árboles monumentales, le conquistarán para siempre. 

Les coves de Sant Josep, en la Vall d'Uixó. ED

Valencia

El interior de la provincia de Valencia también es una fuente inagotable de paisajes y bonitas localidades de aires medievales. Una ruta de lugares emblemáticos de la provincia es la que visitaría siempre Ayora, donde naturaleza e historia crean rincones impresionantes. No hay que dejar pasar la oportunidad de acercarse, del mismo modo, al Parque Natural de la Sierra Calderona, para deleitarse con increíbles vistas al Mediterráneo desde el Garbí, así como conocer Bolbaite y su castillo o el increíble patrimonio arqueológico de Moixent

Por otra parte, la zona de Requena-Utiel y sus grandes vinos son parada obligatoria por razones turísticas de peso, y al mismo tiempo resulta muy recomendable poder conocer el Rincón de Ademuz

Alicante

Alicante es tierra de castillos medievales, sierras y valles de increíble belleza y pueblos de encanto infinito. Entre todos ellos, una parada obligada es la bonita localidad de Agres, donde neveros de hace siglos siembran la Sierra de Mariola en antiguos bosques de tejos. 

Por su parte, Villena y su castillo forman parte de un itinerario en el que el visitante podrá disfrutar del legado de antiguas civilizaciones, una ruta en la que además probará platos deliciosos. Los valles del interior de Alicante son de una belleza impactante y sobrecogen las vistas que va a poder disfrutar en zonas como el Barranc de l’Infern o la mágica Cova del Rull, en la Vall d’Ebo. Otro destino de primera consideración no es otro que la preciosa Sierra Aitana, donde fuentes, espectaculares grietas en las montañas y pequeñas y apacibles localidades bañadas por el sol esperan al visitante con los brazos abiertos y la hospitalidad por bandera. 

Castell de Guadalest. David Revenga

Naturaleza en estado puro

La Comunitat propone al turista encantadores pueblos en los que vivir experiencias únicas. En las zonas del interior podrá recorrer bellos rincones con auténticas joyas naturales y culturales, como la Canal de Navarrés, donde realizar diferentes rutas senderistas y contemplar paisajes inigualables. Para los amantes del senderismo, las tres provincias cuentan con senderos homologados y de diferentes dificultades. Un buen plan es la Ruta de Vistabella del Maestrat a Vila-real, un sendero que discurre desde lo más alto del Penyagolosa hasta casi la orilla del mar. Y mención especial merece el Barranco del Infierno, en la Vall de Laguard, de 15 km de recorrido y 7.000 escalones tallados en piedra, y la vía ferrata de Redován, una belleza para disfrutar del turismo de aventura. 

Cabe resaltar que la Comunitat dispone de 22 parques naturales que abarcan un amplio abanico de posibilidades: islas, sierras litorales, piscinas naturales, humedales, barrancos y desfiladeros. Los parques de Sot de Chera, la Serra d’Espadà, la Sierra Mariola o los Charcos de Quesa constituyen un buen ejemplo de estos tesoros. 

Las piscinas naturales son un reclamo turístico de enorme alcance sobre todo en la época estival. Es indispensable conocer en Castellón enclaves como el Salto de la Novia, en Navajas; el río Chico, en Fuentes de Ayódar; las playas continentales de El Puente y El Molino, en Cirat; la zona de baño del río Villahermosa, en Argelita; y la Fuente de los Baños en Montanejos.

Por lo que respecta a Valencia, de visita obligada es Bolbaite y sus zonas de baño en el río Sellent, con paisajes inolvidables como el del gorgo Cadena, así como el azud conocido como Pozo de las Escaleras, en Tuéjar. Los Charcos de Quesa, el Charco el Gruñidor, en Sot de Chera; el Pou Clar, en Ontinyent; o el río Turia, a su paso por Bugarra, son otros lugares en los disfrutar de un baño refrescante, al igual que la Cueva del Turche, en Buñol; la Albufera, de Anna; o la Font Salada, en Oliva. Completan la lista de imprescindibles la Platgeta, de Chelva; la zona del Motor, de Gestalgar; y la laguna Playamonte, de Navarrés.

Y en Alicante despuntan las Fonts de l’Algar, en Callosa d’En Sarrià; el Gorgo del Salt del Barranc de l’Encantà, en Planes; y el Salt, en Xixona, donde compartir baño con peces, cangrejos y tortugas.

Pueblos con encanto

El valor histórico de la Comunitat también es incontestable. El recorrido ideal por las tres provincias podría comenzar, en lo que respecta a Castellón, en Fanzara, un auténtico museo de arte al aire libre, y seguir por Morella, presidida por su increíble castillo, Forcall o Vilafranca, en la comarca de Els Ports. No puede faltar en el itinerario el conjunto histórico-artístico de Sant Mateu, Villahermosa del Río, Xodos o Vilafamés, además de Vall d’Alba, Onda, l’Alcora, la Vall d’Uixó, Bejís, Segorbe, Betxí, Eslida, Sot de Ferrer, Altura, Jérica o Viver.

En la provincia de Valencia destaca Bocairent, Chelva y su barrio andalusí, y la ciudad monumental de Xàtiva, además de Chulilla, Ademuz, Anna, Cofrentes, Mogente y, por supuesto, Requena, además de Llíria, Buñol y Ayora.

Y en la provincia de Alicante, deslumbra Castell de Guadalest, con su iglesia y casitas colgadas de las rocas, Biar y su increíble castillo, los núcleos urbanos de Teulada-Moraira, Elche y su Palmeral, Sax, Castalla, Novelda, Petrer, Villena, Onil, o Banyeres de Mariola.