El presentador y director del programa Salvados que emite La Sexta, Jordi Évole, asegura que el periodista debe luchar por «no ser un relaciones públicas» y «marcar su propia agenda», al margen de cualquier posicionamiento político o empresarial.

Para Évole, la redacción debe ser «una trinchera» con información contrastada sobre alguien «que no quiere que por algún motivo se publique algo», pues «debemos ser nosotros lo que marquemos lo que le interesa al ciudadano» y no al político y al directivo de un banco.

Évole aboga por seguir luchando por hacer un periodismo de calidad comprometido con la información y con la ciudadanía. «Cada vez estamos más informados y demandamos mayor información y esto quiere decir que el periodismo está vivo», subraya. «Nos dicen que la televisión actual es la que demanda el público, pues el público es una cosa muy abstracta y la gente es muy diversa y le gustan las cosas bien narradas», precisa. Para el conductor de Salvados, el espectador «es mucho más exigente de lo que pensamos, pues cada vez tiene más ganas de saber».

Sobre su trabajo en Salvados, Évole asegura que en los inicios su equipo ha utilizado el humor para temas de actualidad, pero ahora prima el periodismo «con el barniz del humor», comentó.

«Nos sorprendió mucho que nos viese tanta gente y hemos estado en constante evolución», dice Évole, aunque «es obligado que sea incómodo, incluso para mis jefes», matiza.

En el ADN del programa está «el riesgo, pues es lo que debemos hacer si queremos hacer periodismo, intentaremos aprovechar el momento al máximo, con compromiso social, entrevistas intencionada», sostiene.

«Es bueno que todos tengamos ganas de saber», concluye.