Si por algo han sido noticia en los últimos años concursos como Boom es por el cariño que los espectadores le han cogido con el transcurrir de las semanas a los concursantes que formaban parte del elenco de habituales del programa. Después de que Los Lobos batieran el récord mundial de permanencia en la pequeña pantalla ganando más de cinco millones de euros ahora Los Dispersos los que hacen las “delicias” de los que están al otro lado de la pequeña pantalla. Pero siguen con la misma duda que se tenía sobre sus predecesores. ¿Se les ayuda? ¿Tienen un trato de favor porque la productora quiere que sigan? Las dudas siguieron surgiendo ayer pese a la eliminación de Los Dispersos.

Lo cierto es que uno de Los Dispersos, muy usuario de redes sociales, explicó hace días algunas interioridades del programa que conviene repasar y que te dejamos en el hilo que sigue a continuación.

No es el único que sigue redes sociales. En una respuesta a un tuit de un espectador que aseguraba que lo próximo para ayudar a Los Dispersos de Boom será llevar "unos niños a jugar" uno de los miembros del equipo contestó raudo y veloz.

Pero no fue el único zasca. Hace días uno de los participantes en el programa contestaba a través de las redes sociales a un usuario que expresaba sus dudas. “Un día más la ya no tan sutil trampa a favor de Los Disperos: van perdiendo con los rivales y, mágicamente, una bomba estratégica aparece el tema “cómic” estando allí Óscar, experto en cómics”, aseguró uno de los espectadores. El propio Óscar no dudó en contestar (al parecer ya se había enfrentado a ese mismo espectador en el pasado).

“Una vez más, solo cuando encaja con tus teorías, te asomas con tus medidas verdades o falsedades (cuando los temas de la tercera o la cuarte pregunta de la estratégica son otros se te ve mucho menos). Me gustan mucho los cómics pero en mi vida he editado uno”, le contestaba.

Pero la discusión no acababa ahí ni mucho menos. “¿Nunca has editado un cómic? Vaya eso lo cambia todo”, le decía el espectador. “Espero tus argumentos cuando escoja animales, ciencias, deportes, literatura, historia, química, cine, mitología, personajes, arte, música… El caso es que eso ya ha pasado”, argumentaba el concursante.

Lo cierto es que el debate está abierto, lo cual no quiere decir que sea baladí. Más bien al contrario. En no pocas ocasiones los espectadores se sienten engañados y en otras no pocas ocasiones son los propios concursantes los que protestan porque aseguran que se pasan horas y horas preparando los programas y estudiando para que luego venga alguien en redes sociales para poner en duda tanto sus conocimiento como, en este caso, su capacidad de estudio y de preparar el programa (que para muchos es algo más, es casi un trabajo que tienen que hacer a diario).