Enfado entre la audiencia de Masterchef. La expulsión de José María ha enfadado a los seguidores del programa de cocina, que acusan de tongo a la producción. "Esto se veía venir", advierten algunos fans del talent de cocina en internet.

Todo vino con la expulsión de José María. En sólo un programa, el joven participante se había convertido en uno de los favoritos de la audiencia. Su dura historia vital enterneció a jueces y audiencia, que esperaban que el chaval pudiese lograr una oportunidad gracias al programa.

Pero no todos los sueños se cumplen. Y José María tuvo su peor noche en el peor momento. Su mal papel en la prueba de eliminación del programa acabó por mandarle de vuelta a casa. El llanto del concursante al verse fuera del concurso fue desgarrador y conmocionó a jueces y audiencia.

Los seguidores del programa felicitaban durante su emisión al chaval, pese al mal papel jugado con el pollo de corral que le tocó cocinar. Y es que se podría decir que el sentimiento en la audiencia era casi unánime: todos querían que José María siguiese en el programa. Y por eso, muchos le deseaban durante la emisión toda la suerte del mundo para la repesca, en la que José María podrá comprar un nuevo billete hacia su sueño.

Pese a que a todas luces la decisión de los jueces, aunque dolorosa, fue justa; hubo quien les acusó de tramposos en redes sociales. Varios seguidores aseguraron que había tongo.

Masterchef es uno de los programas estrella de la parrilla televisiva de Televisión Española. Prueba de ello es que, además del programa normal, con concursantes anónimos, también se producen otras dos variedades bajo el paraguas de la marca Masterchfe. Uno de ellos es Masterchef Celebrity, en el que participan famosos, y otro Masterchef Junior, con niños. Todos ellos cosechan importantes cuotas de audiencia.

En el primer episodio de esta temporada también hubo críticas de la audiencia. En aquella ocasión se debieron a un cocinado de lamprea. Los concursantes tuvieron que matar a los animales marinos en pleno programa, lo que no gustó a algunos colectivos, especialmente los animalistas, que consideraban una aberración hacer eso en pantalla.