Una noche más, el restaurante de 'First dates' abrió sus puertas para recibir, en esta ocasión, a Adrián, uno de los protagonistas de la noche que se presentaba así: "Me gustan mucho los deportes de contacto y el car audio, poner los altavoces en el coche. Yo llevo en el mío un equipo muy grande y costoso, pero cuando salgo de fiesta soy el rey del parking porque la música la pongo yo".

Tras esto, Carlos Sobera quiso saber cómo era en el amor: "Me dicen que unas veces soy un oso grizzly y otras, uno amoroso. Lo que busco es una compañera de viaje que me ponga buena música", recalcó él. Pocos segundos después entró su cita, Beatriz, con quien no congenió desde el primer momento.

Ella confesó que su primer impresión al verlo "no me ha impactado, me ha parecido un chico normal. No es feo, pero no me ha llamado". Además, Adrián lanzó un desafortunado comentario: "Beatriz no es mi tipo de piva, no me gustan las rellenitas, las que están entradas en carnes, por decirlo así".

A pesar de la mala impresión inicial, trataron de conocerse durante la cena, aunque no con mucha suerte. Ambos residían un tanto lejos el uno del otro y eso no gustaba a ninguno de los dos. Por tanto, en la decisión final coincidieron en que desde el principio "no nos hemos gustado".

Pero la cosa no quedó ahí, pues Adrián terminó diciéndole a Beatriz lo que opinaba de ella: "Venía buscando a alguien más fitness, no pasa nada, podemos tener una amistad", comentó. Estas palabras no sentaron bien a Beatriz, quien no dudó en responderle: "Tú tampoco estás muy fitness. Me han gustado tus tatuajes, pero no me has impactado. Nos veremos por ahí de fiesta".