Lo desveló el propio DJ en sus redes sociales pero no aclaró nada más. Y Sálvame se hizo eco de lo que sucedía. Kiko Rivera ingresó ayer en el hospital. "Según la investigación del programa se ha hecho un ajuste en la banda gástrica que tenía", reveló Kiko Hernández, hoy haciendo hincapié en que Anabel Pantoja desconocía lo sucedido. "No coge el teléfono, estoy preocupada. Tampoco Irene me dice nada", reveló Pantoja.

Escenificando la ruptura total con su madre y que no hay tregua posible en la guerra que mantienen desde hace un año, Kiko Rivera decidía no felicitar a Isabel Pantoja este lunes en su 65 cumpleaños. El dj, que suele emplear las redes sociales para comentar todo aquello que le preocupa, le emociona o le indigna, 'ignoraba'completamente esta fecha - marcada en rojo en el calendario todos los años hasta ahora -, como si la tonadillera ya ni existiese, evitando además llamarla para intentar acercar posturas en un día tan especial.

Un cumpleaños que ha sido, sin duda, el más triste y solitario para la artista, que soplaba las velas en Cantora acompañada tan solo por su hermano Agustín, su madre doña Ana y dos íntimas amigas, lejos de las grandes fiestas que Pantoja organizaba antaño, cuando la relación con su hijo Kiko era idílica. Ahora, y en un complicado momento económico, anímico, legal y familiar, Isabel no tiene nada que celebrar, como ha confesado Isa Pantoja tras felicitar a su madre. "Está triste, está mal, pero es normal por la situación", aseguraba la colaboradora en 'El programa del verano'.

Ajeno al abatimiento de su madre en su 65 cumpleaños, Kiko intenta continuar con su día a día y, viviendo un verano de lo más atípico en el que ha tenido que hacer frente a informaciones que cuestionan tanto su matrimonio con Irene Rosales como su recuperación de sus adicciones, prefiere dar la callada por respuesta a las últimas polémicas de la tonadillera.

Muy serio, Kiko llega a su casa y, sin mediar palabra, lanza una de sus miradas 'desafiantes' - de esas que te dejan congelado, al más puro estilo Pantoja - cuando le preguntamos por la tristeza de su madre en su cumpleaños, sin aclarar si él o sus hijas se pusieron en contacto con la artista en un día tan señalado. Completamente mudo, el Dj tampoco ha querido entrar en las informaciones que aseguran que Isabel pidió a sus fans como regalo de cumpleaños cartones de tabaco por valor de más de 250 euros. ¡Dale al play y no te pierdas su expresiva reacción, con la que, por una vez, sobran las palabras!

Este lunes Isabel Pantoja vivía el que sin duda ha sido el cumpleaños más triste y solitario de su vida, pese a que la tonadillera ha cumplido una edad que normalmente se festeja por todo lo alto, 65 años. Sin embargo, y en uno de los momentos más complicados de su vida tanto a nivel familiar como económico, la tonadillera no tenía nada que celebrar y pasó el día en Cantora, tan sólo con la compañía de su madre, su hermano Agustín y un par de amigas íntimas.

Sin relación con su hijo Kiko Rivera desde hace justo un año, la artista no contó con la felicitación de su 'niño del alma' y, aunque se dijo que su nuera sí la llamaría, se desconoce si finalmente Irene Rosales se puso en contacto con ella para que sus nietas Ana y Carlota le 'cantasen' el cumpleaños feliz. Con quien sí habló largo y tendido en este día tan especial fue con Isa, que no dudó en llamar a su madre, tal y como desvelaba horas después en 'El programa de Ana Rosa'. Un acercamiento telefónico después de meses distanciadas del que la joven prefiere no dar detalles, aunque sí confesó que vió a la tonadillera triste por el momento que vive actualmente.

Pese a todo, la vida sigue y después de un año y medio alejada de los escenarios Isabel Pantoja reaparece este sábado en el 'Tío Pepe Festival'. Un concierto muy esperado por sus seguidores más fieles que supone la vuelta al trabajo de la artista, que no ha dudado en desplazarse a Madrid para preparar su regreso en directo.

Intentando pasar desapercibida, Isabel ha pasado dos días en la capital ensayando con sus músicos sus temas más conocidos y algunas canciones 'nuevas' como 'Enamórate', que serán con los que intente reconquistar al público en su vuelta a los escenarios. Acompañada por su inseparable hermano Agustín Pantoja, la tonadillera se ha quedado en la casa de una de sus íntimas amigas, Cristina, quizás para ahorrarse el gasto de los exclusivos hoteles en los que suele alojarse cuando visita Madrid por motivos profesionales. Un piso en la zona norte de la ciudad del que tan sólo ha salido para dirigirse al estudio de grabación, donde entró y salió en coche para evitar las molestas preguntas de la prensa.

Con sus ya legendarias gafas de sol negras, el pelo recogido en su característica cola de caballo, y sin poder ocultar su abatimiento, Pantoja prefiere seguir en silencio y dar la callada por respuesta tanto a la guerra que la enfrenta a su hijo Kiko - que estaría a punto de cerrar la venta de su parte de Cantora - como a la polémica por los regalos que les ha pedido a sus fans en los últimos tiempos, entre los que encontramos un robot de cocina, una lavadora o, lo que es más llamativo, tabaco por valor de más de 250 euros.

Muy seria y ocultando su tristeza tras sus gafas de sol, Isabel tampoco se ha pronunciado sobre el cumpleaños más triste de su vida ni sobre su reaparición este sábado en Jerez tras año y media alejada de los escenarios, un esperado regreso por el que, según los más cercanos, está tan nerviosa como ilusionada.