Parece que ni el mesías de Jorge Javier Vázquez está consiguiendo frenar le caída en picado del que hasta ahora era el programa estrella de Mediaset. Sálvame no levanta cabeza. Arrastra varias crisis y los últimos datos, pese al juego de fuegos artificiales de la cadena, no acaba de darle alas para remontar.

El pico de audiencia que experimentó Telecinco con la emisión del documental de Rocío Carrasco y, en paralelo, las galas de Supervivientes parece que está teniendo ahora su contrapartida para la cadena. El estreno de la Casa de los Secretos no está siendo tan espectacular como se esperaba y en Sálvame, ni las revelaciones sexuales de Tom Brusse ni la embestidas de Carmen Borrego contra su sobrina consiguen hacer que brille como antes. ¿Qué está pasando? Esa es la pregunta que no deben dejar de estar haciéndose los responsables de la productora.

Fuga de audiencia desde verano

Lo cierto es que en los últimos meses la fuga de audiencia es más que evidente y la imagen del programa entre el que parecía ser su público fiel se ha deteriorado muchísimo. Motivos... puede ser muchos. Desde el desgaste del formato que parecía inagotable, hartazgo de la audiencia por los mismos temas o quizá una reacción a la apuesta que hizo el programa y en especial algunos de sus colaboradores y presentadores sobre el documental de Rocío Carrasco. Muchos espectadores no acabaron de entender por qué se mantuvo durante casi un año a Antonio David como colaborador si la cadena era conocedora desde hacía meses de las acusaciones y de la supuestas pruebas que tenía su ex mujer. La posición de Sálvame a respecto siempre ha sido de un apoyo incondicional hacia la hija de Rocío Jurado y, de hecho, todos los cebos que han comenzado a emitirse sobre la segunda temporada del documental siguen esa línea, aunque ahora el objetivo de Rocío Carrasco parece que será Ortega Cano y sus tíos.

Mientras llega la fecha del estreno, en Sálvame siguen los cambios. Primero se canceló la última parte del programa por mala audiencia y ahora se confirma que uno de sus colaboradores históricos podría dejar el programa durante algún tiempo. Parece que Kiko Hernández ha preferido centrarse en su faceta de actor

Las bajas en Sálvame están dejando entrever los trapos sucios del programa. El último en no renovar ha sido Antonio Canales y en su último programa no ha dudado en dar a conocer públicamente lo que es un secreto a voces en los pasillos de Mediaset.  "Ya no somos número uno, ahora nos ganan hasta las teleseries", señaló. Durante su última conversación en el programa con Carlota Corredera, el bailaor espetó: "No somos líderes, tú vendes humo, Carlota".

En Mediaset esperan que la vuelta de Jorge Javier vuelva las aguas a su cauce natural y la audiencia se reconcilie