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'800 metros': la impactante docuserie de Netflix sobre los atentados de las Ramblas y Cambrils

Hablamos con Elías León Siminiani y Anna Teixidor, director e investigadora de un relato panorámico y pormenorizado que llega a la plataforma el viernes, día 25

Captura de los créditos de ’800 metros’.

Tras los cuidados 'true-crime' 'El caso Asunta: Operación Nenúfar' y 'El caso Alcàsser', el director Elías León Siminiani y el productor Ramón Campos se adentran con la docuserie '800 metros' (Netflix, viernes, día 25) en una historia de imbricaciones aún más complejas: los atentados del 17 de agosto en Barcelona (800 metros de Las Ramblas recorrió la furgoneta conducida por Younes Abouyaaqoub) y Cambrils, incluyendo sus preparativos (o su improvisación) y las consecuencias a largo plazo sobre los familiares de las víctimas; los supervivientes, que también son víctimas, o el tejido social del país. 

Según explica Siminiani en entrevista con este diario, era el momento de hacer "un relato panorámico y pormenorizado" porque había "la distancia suficiente". Si no se ha hecho antes, también puede ser, en su opinión, porque "los hechos quedaron eclipsados por los acontecimientos políticos que pasaron justo después y por el covid-19".

En la complicada gesta (cerca de 200 horas de grabación, 80 entrevistas realizadas, 150 horas de visionado del juicio) han contado con los periodistas de investigación Nacho Carretero ('Fariña', 'En el corredor de la muerte'), Jesús García Bueno (de 'El País' en Barcelona) y Anna Teixidor (TV-3), cuyo libro 'Los silencios del 17-A' resultó fundamental a la hora de vertebrar el guion: “Facilitaba el tipo de enfoque que queríamos buscar”, dice Siminiani. “Acercarnos al proceso de radicalización y tratar de contestar a una pregunta que todos nos hacemos: ¿cómo sucede algo así? ¿Cómo unos chavales supuestamente integrados en la sociedad, en este caso inmigrantes de segunda generación, con trabajo, catalanoparlantes, deciden morir matando?”. 

Material nunca visto u oído

El primero de los tres episodios es el más centrado en ese proceso y en la formación de la célula de Ripoll. Aquí se concentra el material inédito "más impactante, como las comunicaciones de los terroristas horas antes de los atentados", explica Anna Teixidor. "Mohamed Hychami se había descargado una aplicación para grabar llamadas y habían quedado registrados los audios. Esto no se escuchó ni en el juicio. Tampoco allí se vieron las imágenes en las que Younes Abouyaaqoub, conductor de la furgoneta, recita un nasheed [tipo de recitación vocal musulmana] dos meses antes de los atentados. Un nasheed sobre el martirio. Esa imagen nos deja claro que Younes ya no quería la vida humana, sino solo la del más allá". 

En el segundo episodio se recuerda el propio 17-A a través de los testimonios de parientes de las víctimas, supervivientes (como Pablo Abecasis, el quiosquero argentino atropellado al que se dio por muerto) o miembros de las fuerzas policiales. El equipo de la serie evita la tentación de la escabrosidad sin dejar de ser fiel a la realidad. "Cuando pensábamos en un espectador potencial, pensábamos sobre todo en los supervivientes", explica Siminiani. "Partiendo de esa idea, siempre estaba ahí el dilema de qué tipo de imágenes utilizar para ilustrar el horror o el pánico de los que ellos mismos hablan en sus testimonios. Tiene que haber un equilibrio entre la empatía, ser sensible con ellos, y la relevancia informativa, o el tratar al espectador como una persona adulta. Para ello trabajamos codo a codo con la UAVAT [Unidad de Atención y Valoración a Afectados por Terrorismo], que ha ejercido de mediación y ha ayudado mucho a la hora de abordar esta cuestión".

Un toque de alerta

También participan con sus testimonios la alcaldesa Ada Colau; el exjefe de los Mossos, Josep Lluís Trapero; expertos en relaciones internacionales y terrorismo, o personas que un día fueron parte del entorno cercano de los terroristas en Ripoll. Algunos vecinos de la localidad abrieron la puerta al equipo, pero finalmente decidieron no plantarse frente a la cámara. "Una cosa es recibirte y otra es hablar –explica Teixidor–, con todo lo que eso supone. Estas familias siguen viviendo en Ripoll, donde todavía hay un duelo muy acentuado. Todo esto es tabú. La gente quiere pasar página y no recordar".

En el tercer episodio, además de relatarse la búsqueda de Abouyaaqoub y el atentado en Cambrils, se recuerda cómo muchas víctimas fueron, además, víctimas de una administración que no reconocía sus derechos. "Te sientes dos veces víctima", explica Miguel López en la serie. "Una por haber estado en el lugar donde se comete un atentado y otra por parte de una administración que, si no aparece esta unidad de atención [UAVAT], no se empiezan a mover". (Elías): "Para mí, una de las mejores cosas que podría traer el documental es una mayor conciencia sobre la vivencia de los supervivientes. Y también sobre lo que significan los procesos de radicalización. Alejar al terrorista del tópico del salvaje, demente, loco, y aceptar que hay algo detrás mucho más complejo que requiere atención si no queremos que esto se repita". (Anna): "La serie es un toque de alerta. Al fin y al cabo, la amenaza terrorista no ha bajado: estamos en un cuatro sobre cinco". 

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