Degustar un buen vino es un actividad digna de dioses pero, cada vez, son más las personas que aprovechan las vacaciones para visitar las bodegas y adentrarse en el turismo del vino, más conocido como enoturismo. Es, sin duda, un plan perfecto para las vacaciones de Semana Santa y Pascua; el mejor momento del año para visitar las bodegas.

En los últimos años ha cambiado sustancialmente la manera en la que nos acercamos al mundo del vino, y un buen ‘winelover’ ya no se conforma con participar en catas o descubrir nuevos e interesantes vinos. Ahora buscamos experiencias que nos permitan sentir en primera persona todo lo que hay detrás de aquella botella de vino que nos emocionó cuando la descorchamos por primera vez.

Las bodegas son conscientes de ese creciente interés por conocer todas las particularidades que definen a algunos de los mejores vinos que se producen en la Comunitat Valenciana – auténtica tierra de vinos - y en los últimos años han implementado importantes mejoras en sus instalaciones para hacer de cada visita una experiencia irrepetible. En muchos casos al tratarse de bodegas ubicadas en edificios historicos y singulares, y en otros por diseñar actividades que permiten interactuar con el visitante, lo cierto es que el turismo del vino (el enoturismo) ha llegado para quedarse.

A continuación destacamos una serie de bodegas que ofrecen propuestas que permitirán a los amantes del vino descubrir paisajes de incalculable belleza, retazos de una tradición enológica milenaria y, sobre todo, la pasión que nuestros bodegueros imprimen a cada botella que producen.

Los vinos más canallas del mediterráneo

Bodegas Arráez ofrece una propuesta de enoturismo alejada de los formatos tradicionales. Jaume Vidagañ

El enoturismo es una de las formas de turismo que más han crecido en los últimos años. En España, antes de la pandemia se registraron más de 3 millones de visitantes en las bodegas y museos del vino españolas. Sin embargo, pocas bodegas han sabido mimetizar el mundo del vino a través del enoturismo, explorando nuestro lado más informal. 

En este sentido, la de Bodegas Arráez es una propuesta que explora el lado más “canalla” de aquellos que buscan vivir una inmersión vinícola íntegra y alejada de los encorsetados formatos de las visitas más tradicionales.

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Chozas Carrascal: la casa donde nacen los mejores vinos y cavas

Las bodegas de Chozas Carrascal llevan más de 30 años elaborando vinos de alta calidad. E.D.

El cultivo de la vid y la concepción del vino es un oficio laborioso que, sin duda, los amantes del enoturismo saben apreciar. Especialmente, en aquellas bodegas que tienen una dilatada trayectoria en la elaboración de productos de primer nivel. La Comunitat Valenciana es ejemplo de producción vinícola con tres denominaciones de origen y hasta rutas para descubrir los secretos del buen vino. 

La historia de Chozas Carrascal se remonta tres décadas atrás, cuando Julián López y María José Peidro decidieron moldear un sueño que venían persiguiendo hacía años. La bodega se configura al más puro estilo de los châteaux franceses, con las parcelas de viñedos rodeando la bodega. La finca se enclava en un entorno idílico, en el término municipal de Requena, una zona especialmente proclive para el cultivo de la vid.

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Más que enoturismo… agroturismo

La Coopeativa de Viver impulsa la organización de actividades en plena naturaleza.

La Coopeativa de Viver impulsa la organización de actividades en plena naturaleza. ED

Al turismo relacionado con el mundo del vino hace ya tiempo que le pusimos nombre: enoturismo. Pero no es vino todo lo que reluce en el campo. 

En este sentido, en el municipio castellonense de Viver hace ya tiempo que apuestan por un concepto mucho más amplio para este tipo de actividades: hablamos del «agroturismo», término bajo el que la Cooperativa de Viver propone interesantes actividades en plena naturaleza y relacionadas con cada uno de los cultivos que desarrolla la entidad.

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La bodega urbana que te sumerge en la historia del vino

Bodegas Murviedro cuenta con una de las más completas colecciones de vinos y cavas. E.D.

Para los amantes del buen vino o winelovers, la visita a una finca o bodega puede suponer toda una experiencia sensitiva, en la que combinar la pasión por la cata de vinos de primera calidad con un recorrido por las instalaciones de la finca. Descubrir el proceso de elaboración del vino, en pareja o con amigos, se convierte entonces en una experiencia completa. 

Con casi un siglo de trayectoria en España, Bodegas Murviedro es una de las firmas vinícolas con mayor tradición. Filial del grupo suizo Schenk, la compañía ha configurado una de las más completas colecciones de vinos y cavas, contando con referencias avaladas por todas las denominaciones de origen presentes en la Comunitat Valenciana. Vinos como Sericis, La Casa de la Seda, Pugnus, Galeam o Audentia representan todo lo bueno que pueden ofrecer las uvas valencianas cuando sus vides se cultivan de la manera adecuada y sus caldos se elaboran con precisión y sensibilidad.

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Enoturismo en estado puro

Pago de Tharsys es una de las bodegas más visitadas cada año. ED

“Quien sabe degustar no bebe jamás el vino, sino que degusta secretos”. Esta afirmación de Dalí se ha convertido en la base de uno de los negocios más prolíficos de los últimos años: el enoturismo. A partir del vino como protagonista de la experiencia, el turismo del vino ofrece una propuesta mucho más amplia que abarca paisajes, cultura, arquitectura y gastronomía por igual.

En este punto, Pago de Tharsys es una de las bodegas valencianas que mejor han desarrollado su proyecto enoturístico. Desde hace más de una década, la bodega ubicada en Requena se ha convertido en una de las más visitadas año tras año para conocer en primera persona cómo se elaboran algunos de los vinos y cavas más aplaudidos dentro de la Comunitat Valenciana.

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Enoturismo sostenible y de vanguardia en dos enclaves únicos

Bodegas Sierra Norte ha apostado por el enoturismo desde hace más de 20 años. E.D.

El enoturismo es una nueva propuesta turística para los amantes del vino y, también, para los curiosos que quieran descubrir el arte de elaborar un buen producto. Aunque es un modelo turístico en auge, en los últimos años; hay bodegas y fincas que tienen una amplia trayectoria en experiencias enoturísticas, que llevan largo tiempo conquistando a los turistas con idílicos planes recorriendo los viñedos, degustando los mejores y descubriendo el proceso de elaboración de vinos y cavas. 

Pocas bodegas han desarrollado un plan de enoturismo tan amplio y ambicioso como el de Bodega Sierra Norte. La compañía con sede en Requena, con más de veinte años de trayectoria, está presente en tres zonas de profunda tradición vitivinícola: Utiel-Requena, Albacete y Murcia. Y en las dos primeras, ofrecen una serie de experiencias enoturísticas que merecen la pena ser disfrutadas.

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Pureza, tipicidad y enoturismo de calidad

Vera de Estenas lleva más de cuatro décadas apostando por uvas autóctonas. ED

El levante español no solo aglutina en su geografía con algunas de las mejores playas del país. La Comunitat Valenciana dispone de unos vinos únicos con más de 60.000 hectáreas de viñedo cultivado en sus tierras, convirtiéndose en la cuarta comunidad autónoma por extensión de viñedo.

En este sentido, Vera de Estenas es una de las bodegas de mayor tradición en la Comunitat Valenciana. Fundada por Francisco Martínez Bermell, la firma valenciana tiene en su segunda generación un presente marcado por el respeto a la tierra y la búsqueda de la excelencia; además, la tercera generación ya está presente en el día a día de la bodega. Con todo, la bodega trabaja hacia un futuro que pase por la recuperación de viejas prácticas enológicas y la apuesta por vinos que sigan dotando a la compañía de ese carácter pionero que les ha acompañado desde su nacimiento.

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Arte y enoturismo: combinación perfecta

La finca Hoya de Cadenas es uno de los emplazamientos más atractivos para descubrir el enoturismo. ED

El enoturismo en la Comunitat Valenciana ha crecido exponencialmente en las dos últimas décadas, si bien mucho antes firmas de prestigio como bodegas Vicente Gandia habían desarrollado un interesante proyecto en la Finca Hoya de Cadenas, un paraíso para el viñedo enclavado en el término municipal de Utiel con más de 300 hectáreas dedicadas al cultivo de las mejores variedades de uva.

Desde su apertura, la finca se ha consolidado como uno de los emplazamientos más atractivos para descubrir en primera persona la cultura del vino, implementando experiencias personalizadas en función del perfil del visitante y dotando a las instalaciones de espacios especialmente interesantes.

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