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Juegos Olímpicos

Mo Katir, la culminación de un sueño que empezó en patera

El atleta murciano, hijo de un inmigrante marroquí que llegó a la costa andaluza en patera, deja boquiabierto al mundo del atletismo al batir tres récords de España en poco más de un mes justo antes de los JJOO

Katir, en su última carrera de 3.000 en Gateshead

Katir, en su última carrera de 3.000 en Gateshead Diamond League

La explosión de Mohamed Katir ha dejado boquiabierto al mundo de atletismoTres récords de España en poco más de un mes resumen el fantástico estado de forma del hijo de un inmigrante marroquí que recaló en la costa andaluza en patera, se estableció en Huesca y posteriormente en Mula, en la provincia de Murcia, a donde llegó el pequeño Mohamed con tan solo 5 años. 

En la jerga de este deporte se dice que un atleta explota cuando tras unos años picando piedra, acaba demostrando su valía gracias a unos resultados excepcionales y en un corto espacio de tiempo. La inusual progresión de este corredor también suscita dudas, pero su estallido no parece sorprender a su entorno, encabezado por su entrenador Gabi Lorente, ni a sus vecinos, acostumbrados a ver a un Forrest Gump adolescente correteando a cualquier hora por la ribera roja del río Mula con su coleta al viento. Lorente sostiene que una favorable conjunción de factores, entre ellos la motivación que supone representar a su nuevo país en la cita olímpica, han prendido la mecha de un éxito sin precedentes.

Katir ya dio muestras de su talento en las categorías menores, logrando récords regionales y ganando a los adolescentes de su edad con DNI español. No pudo ser campeón de España ni representar a su país de acogida porque su nacionalización no se hizo efectiva hasta 2019, cuando sus registros comenzaron a ser interesantes para el deporte nacional. Dos temporadas después, sus marcas borran de las listas de récords a dos referentes del atletismo patrio como Fermín Cacho e Isaac Viciosa. 

El primero, en 5.000

El primer récord español de Katir data del pasado 10 de Junio en Florencia, en los 5.000 metros (12.50.79 minutos), superando por fin la más que sospechosa plusmarca del etíope Alemayehu Bezabeh en 2010, el primer español que corrió por debajo de los 13 minutos, tras lograr su nacionalización en 2007. Un año después de su récord, en 2011, Bezabeh fue cazado in fraganti con sustancias dopantes durante la denominada Operación Galgo, la única víctima de uno de los grandes fiascos en la lucha contra el dopaje en nuestro país.

Katir volvió a sorprender el pasado fin de semana en la reunión de Mónaco al rebajar su mejor marca en 1.500, nada menos que en 8 segundos (de 3.36 a 3.28), mejorando por 19 centésimas (3.28.76 minutos) el récord del campeón olímpico de 1.500 en Barcelona, el soriano Fermín Cacho. Una marca que aguantaba desde 1997 y que ahora el español nacido en Alcazarquivir acaba de sumar a su breve historial al ser segundo en el estadio Luis II, superado tan solo por el vigente campeón del mundo de 1.500, el keniano Timothy Cheruiyot, pero batiendo al noruego Jacob Ingebrigtsen, la gran figura del mediofondo europeo... hasta el pasado viernes. Mo Katir es ahora el atleta de moda.

El último, en 3.000

Apenas cuatro días más tarde, el pasado martes, Katir volvió a maravillar por su zancada fácil, su impecable y glamuroso estilo y la letalidad que imprime a su ritmo de carrera en el tramo final: con un último kilómetro cubierto en menos de 2.24 minutos y una última vuelta en 55.82 segundos, el muleño de 23 años, 1,82 de altura y 60 kilos de peso, acabó ganando el 3.000 en la reunión de Gateshead en 7.27.64 minutos y borrando por más de un segundo otro viejo récord, el del palentino Isaac Viciosa en Oslo hace 23 años. 

"No escucho a nadie"

Eufórico tras su nuevo éxito, Katir se acercó a una de las cámaras de pista en el Gateshead International Stadium y lanzó un recadito para quienes sospechan de la autenticidad de sus marcas: "No escucho a nadie".

El atleta muleño renunciará a correr el 1.500 en Tokio y concentrará todos sus esfuerzos en los 5.000. No lo tiene fácil frente a la armada africana compuesta por kenianos, etíopes y ugandeses, entre otros.

No es un experto y no ha ganado nada grande, todavía, pero su deslumbrante estado de gracia, su final de mediofondista rápido en carreras tácticas y el desparpajo competitivo que muestra estando cerca de los mejores, le sitúan ahora mismo entre los favoritos para subir al podio en la final del próximo 6 de agosto.

El Monje de Sierra Nevada

"Su final de carrera se parece más al largo de 600 metros de Abascal que al más corto de 200 de González", asegura Miguel Mostaza, apoderado de Katir, al que apoda como 'el Monje de Sierra Nevada', porque entrena y entrena, y solamente sale de la pista o del CAR para ir al monte, a escribir sus poesías". Así retrata Mostaza a su representado, el corredor español de madre egipcia y padre marroquí que acaba de lograr tres récords de España seguidos.

La confianza en su atleta es total, recalca el manager afincado en Madrid, tras casi cuatro años de relación profesional con el atleta de Mula. "Le he dejado muy claro que el gran perdedor será él si no juega limpio y siempre me ha contestado que lo suyo es trabajo, trabajo y más trabajo. Mi confianza en su pequeño entorno también es absoluta. Creo que estamos ante un talento excepcional, un nuevo El Gerruj. A mí no me sorprende tanto su progresión porque este chico lleva compitiendo y ganando carreras desde los 14 años, no es un novato y pese a su timidez, en la pista no le teme a nadie. Si me apuras, creo que tiene opciones hasta de pelear por el oro en Tokio", concluye Mostaza.

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