Los restos de una borrasca ubicada en el Mediterráneo en retroceso son los responsables de la espesa nubosidad y escasas lluvias de la jornada de ayer. De hecho, el máximo volumen registrado fueron tres litros por metro cuadrado en Catí y dos en Valencia, según el Instituto Nacional de Meteorología. Las temperaturas máximas descendieron, pero de forma moderada, sin embargo, la sensación de frío fue más acusada debido a la falta de insolación solar y la acción del viento del nordeste. A partir de hoy -que todavía se podrán producir lluvia débiles, sobre todo en Baleares- el anticiclón centrado en el este de Europa retornará la estabilidad atmosférica a nuestro territorio.