04 de junio de 2010
04.06.2010

Menores, siempre inocentes

04.06.2010 | 07:30

Rafael Iniesta

En el año 1982, la Asamblea General de la ONU, «consternada ante el gran número de niños palestinos y libaneses que han sido víctimas inocentes de los actos de agresión de Israel», decidió que el 4 de junio de cada año se conmemore el Día Internacional de los Niños Víctimas Inocentes de la Agresión, iniciando con ello la salvaguarda de una situación que sólo representaba la punta del gran iceberg que constituye la violencia contra los niños.
Cuando las cifras de víctimas de agresiones que se manejan afectan a millones de seres humanos, no cabe duda que denota que estamos ante un verdadero problema que merece no sólo nuestra preocupación, sino la búsqueda de una solución. Pero si además esas víctimas son niños y adolescentes, se deben extremar todos los esfuerzos para erradicar de su vida la violencia y no se debe escatimar ningún medio para conseguir que el derecho a una infancia feliz no sea mera retórica, sino reflejo de una realidad.
Mientras tanto, esa realidad es bien distinta, y, a pesar de las prohibiciones reflejadas en leyes y convenciones, a diario, millones de niños y jóvenes se ven involucrados en conflictos armados y siguen siendo las pequeñas grandes víctimas olvidadas por todos. Sabemos que el daño que se les hace, muchas veces físico y desde luego siempre psíquico, es irreparable, pero, a pesar de ello, no sólo no dejamos de hacerlo, sino que cuando lo vemos reflejado en algún medio de comunicación, cambiamos de canal o, simplemente, miramos hacia otro lado.
Dejemos de ser avestruces, no escondamos la cabeza; somos conscientes de que ese daño existe y sabemos que a diario se cometen atrocidades contra los menores, pero nos limitamos a suspirar y, acto seguido, afligidos, lamentamos las agresiones pensando, erróneamente, que es un problema ajeno porque, nosotros no estamos en guerra; nosotros no reclutamos a niños para intervenir en ningún conflicto; nosotros no los estamos involucrando en actos de crueldad motivo de noticia; nosotros no utilizamos y agredimos a los menores; olvidando, sin duda alguna, que una agresión contra un niño no siempre se comete de la misma manera, que cuando involucramos a nuestros menores en conflictos familiares también son víctimas de maltrato y les estamos agrediendo; que cuando sabemos de una solución de malos tratos y no lo denunciamos, también les agredimos; que cuando sabemos que necesitan nuestra ayuda y no se la damos, también les hacemos daño. En pocas palabras, miremos a nuestro alrededor y comprobaremos que allá donde hay un niño, hay un ser inocente que siempre necesita y merece nuestra protección; que exista un día como hoy, 4 de junio, debe servir para que no se nos olvide.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine