12 de febrero de 2011
12.02.2011

El trágico bombardeo de Xàtiva

12.02.2011 | 01:00

Pablo Rodríguez

Hoy, 12 de febrero de 2011, se cumplirán 72 años del macabro bombardeo de la estación de ferrocarril de Xàtiva por la aviación fascista. Efectivamente, el 12 de febrero de 1939, en la capital de la Costera, se produjo uno de los acontecimientos más luctuosos de la guerra civil española: el bombardeo por parte de la Aviación Legionaria italiana, aliada de Franco junto con la Alemania de Hitler, de la estación de ferrocarril adonde en esos momentos llegaba un tren con militares españoles de la 49 Brigada Mixta del ejército leal a la República. Muchos y muchas han considerado oportuno denominar a este bombardeo y sus trágicas consecuencias como el Guernica valenciano.
El tren con militares españoles republicanos entró lentamente en la estación de Xàtiva, donde era esperado por un importante número de personas, entre familiares y amigos. Muchos de ellos, con enorme ilusión y valentía, habían tomado la decisión de desplazarse, desde poblaciones cercanas, andando hasta la estación de ferrocarril de Xàtiva, para ver pasar y compartir unos minutos con los militares republicanos. Muchas de estas personas eran mujeres, algunas con niñas y niños cogidos de la mano o en brazos. Sobre las 9.45 horas, cinco aviones Savoia S-79 del 27 Grupo de la Aviación Legionaria italiana con base en las islas Baleares soltaron sobre la estación y sus alrededores su mortífera carga de 20 bombas de 250 kilos. En poco tiempo, las explosiones de las bombas convirtieron todo en destrucción y desesperación, gritos, llantos y sangre, montones de cuerpos de seres humanos mutilados y sin vida.
Resultó tan horrible el bombardeo de la aviación fascista que hasta en los árboles de la explanada de la estación de Xàtiva se encontraron restos de los cuerpos de seres humanos destrozados colgando de las ramas. Un hecho tan vil y cruel que las personas que sobrevivieron nunca lo han podido borrar de su mente. El número total de muertos fue de 109, que fallecieron de inmediato durante el bombardeo, de los cuales 17 eran niños y mujeres. De los dos centenares largos de heridos, alrededor de una veintena falleció después en los centros hospitalarios.
Cuando apenas faltaban unos días para el final de la guerra civil (terminó el 1 de abril de 1939), con las defensas republicanas casi inexistentes y con el cansancio reinante entre los soldados responsables de las baterías antiaéreas y de los aviones, ¿para qué la masacre que tuvo lugar en Xàtiva? Puede que la respuesta sea la de dar un claro aviso de lo que les esperaba a los y las que se habían mantenido fieles al Gobierno legítimo y democrático de la República española.
Honrando la memoria de todas las víctimas de aquel trágico y funesto bombardeo en la explanada exterior de la estación de ferrocarril de Xàtiva hay instalado, desde 2007, un monumento llamado Aixopluc, obra del artista Miquel Mollà.

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