Pues si no sucede algún imprevisto (y no es descartable), en pocos días el VCF será vendido a Mertiton H.L., un fondo que trafica con jugadores (propiedad del señor Lim), que a la par está íntimamente ligado a un tal Mendes, que se dedica a lo mismo con el suyo propio (Gestifute). Y además, ambos también son socios en Quality Sports Investments (QSI), otro fondo que se dedica algo idéntico. ¡Vamos, lo ideal! Para ellos, claro está. Pero no busquemos culpabilizar a estos «caballeros». Busquemos a los verdaderos culpables. Porque hay culpables. Empezando, y por orden de aparición, con la GV, el señor Roig, de nuevo la GV, el señor Soler, de nuevo la GV, el señor Llorente y cia, y para cerrar el círculo, otra vez más, la GV. Esa institución que no ha dejado de inmiscuirse en el VCF, a veces con buenas intenciones, pero con una falta de criterio y un desconocimiento monstruoso de lo que es un club de fútbol. A ver si tenemos suerte y aciertan esta vez.

Pero ciñéndonos a su última intervención, esa que instala en la presidencia de la FVCF y del VCF a la doble A, esa, esa ha sido de ópera bufa. Pero bufa de pato. Cuando iban a impulsar la opción de vender a un mecenas, por arte de la desaparición del famoso aval, torpemente, viraron el rumbo y optaron por decirles «a sus» nuevos patronos que intentaran, «de aquella manera», refinanciar las deudas sin garantías suficientes. Y esos patronos nombraron presidentes, de retruc, a la doble A. Y empezaron las mentiras. Una detrás de la otra. Y la opacidad. Y aún continúan. Siendo la última, la del informe del señor Durán. Para relatarlas todas haría falta demasiado espacio. Usted, don Aurelio, que accedió al cargo por la puerta de atrás y ninguneando a su amigo catedrático. Y que encargó una DD mutilada, a sabiendas de lo que quería talar, y que después de decir que nunca vendería el VCF, ha participado «a full» para que así suceda y cree que porque no la firme nadie se acordará. Ahora ya, hasta resulta que lo de no poder revender antes de 5 años, también era mentira. Y qué decir de don Amadeo, que junto a sus consejeros, aprobó las cuentas de Llorente a pesar del déficit de tesorería y que ha sido pillado, in fraganti, en trola tras trola y que solo ha sido capaz de refutarlas a base de crear la figura de los cartulineros y arengándolos (con ayuda, no sé si remunerada o no) con la excusa de un valencianismo tan mal parido como demagogo.

«Panem et circenses», vamos lo de siempre. Y peligroso. Tanto que hay varios pares de piernas en esta ciudad que están en juego. Pues estos dos señores, quieren volver a convencer a los otros 20 de que la oferta final es igual de buena o mejor que la que, sin la información debida, ya votaron el mes pasado. ¡Y no es así! Y además no sabemos un montón de vericuetos de ese documento de compraventa. Sobre todo en referencia a los avales que debe asumir el comprador. Y los que los nombraron a ustedes para no vender, están tan contentos. ¿Y saben por qué? Porque son los únicos que de verdad salen beneficiados. Y al VCF que le den. Y si esto sale mal, por el motivo que sea, seguirán haciendo «un pilatos», como desde hace 22 años. Por eso yo creo que incluso sería mejor pasar una temporada por el desierto (ustedes, la doble A, aseguraban tener soluciones para pasar muchas más, cuando lo de la refinanciación «a pelo») que precipitarse y que en un futuro el resultado pudiera ser fatídico y sin marcha atrás. Y si eso sucediera, ojalá que no, si ese día, y «per saecula saeculorum», tienen los santos huevos de volver a entrar en un bar, que no haya nadie que no deje de echárselo en cara. A todos ustedes.