El Instituto López Piñero juega un papel emblemático en la comunidad científica valenciana, en la que ha sabido abrirse paso desde sus orígenes en la cátedra del profesor López Piñero, en la Facultad de Medicina, hasta su privilegiada posición actual, de pieza clave en la articulación de las disciplinas humanísticas, sociales y científicas, entre el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universitat de València, entre la investigación, la gestión del patrimonio científico y la difusión social.

La política de recortes presupuestarios que se ha aplicado sobre la investigación española de una manera tan radical como poco atenta a las consecuencias, y que ha afectado de forma muy gravosa al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, bien lo sabemos, quiere ahora cobrarse una víctima más. Pero ahora el recorte amenaza a una institución estratégica para la comunidad científica valenciana, tanto por su prestigio como por su posición clave para asegurar sus equilibrios internos, ya muy sometidos a la tensión del momento, y con escasa presencia de organismos de investigación patrocinados desde instituciones centrales como la que representa el Consejo.

Alarma

Como investigador coordinador del microcluster «Cultura y sociedad en la era digital», del Valencia/Campus International of Excellence, deseo manifestar nuestra alarmada preocupación por la decisión del presidente del CSIC, Emilio Lora Tamayo d'Ocón, de denunciar el convenio entre el CSIC y la Universitat de València sobre la actividad del Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero, decisión que de llevarse a la práctica finalmente supondría sin duda el cierre de dicho instituto.

Instamos, por ello, a la presidencia del CSIC y al rector de la Universitat de València,Esteban Morcillo, a encontrar la forma de garantizar la continuidad del Instituto López Piñero, y a la Generalitat Valenciana a implicarse también en el mantenimiento de una de las instituciones que mejor representa el patrimonio científico valenciano.