Imagina un mundo en el que todas las personas sean iguales, donde no exista ningún tipo de discriminación por ser lesbiana, gay bisexual, transexual o intersexual (LGTBI). Imagina un mundo donde la ley señale a los acosadores y apoye al acosado. Imagina un mundo donde ya no haya que salir del armario, donde no se cuestione el amor, donde todas las familias estén incluidas. Imagina un mundo donde ningún adolescente se plantee el suicidio por su condición LGTBI. Bonito, ¿verdad?

Es el momento de hacerlo realidad. Hay que dejar de lado las fotos vacías y cambiarlas por compromisos sinceros, que se materialicen en leyes que cambien la vida de las personas LGTBI, y las dote de herramientas para que su vida esté libre de discriminación. Es el momento de legislar, como hemos hecho las y los socialistas valencianos, junto a diversos colectivos como Lambda, Galesh o el grupo LGTB de la UGT.

Entre todas y todos, hemos creado la nueva Ley para la igualdad efectiva de personas LGTBI y contra la discriminación por orientación sexual o identidad de género. Una ley que, si logra salir adelante, cambiará muchas de las situaciones de discriminación que todavía hoy padecemos las personas LGTBI. Es una ley amplia, que impulsa medidas en muchos ámbitos como la educación, la sanidad, las familias LGTBI, laboral, cultura y deporte, medios de comunicación... Además, crea la estructura administrativa para llevarlas a cabo.

Una ley que sólo puede ser calificada como valiente. Valiente, sí, porque se atreve a visibilizar todas las carencias que la sociedad pensaban superadas con el matrimonio igualitario. Nos creímos una sociedad moderna e igualitaria pero ¿cómo lo vamos a ser si nuestros adolescentes siguen suicidándose por el acoso escolar LGTBfóbico?

Es el momento de dar otro paso adelante, poner al País Valenciano en la vanguardia del Estado en derechos LGTBI. Es el momento de hacer que la realidad se transforme, para que la vida sea un lugar placentero donde merezca la pena exprimir cada segundo.