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Los pescadores contra las prospecciones

San Pedro será festejado por las cofradías de pescadores de los puertos de la Comunitat Valenciana este fin de semana y al santo de seguro se encomendarán en sus misas y procesiones por la mar, organizadas por estos aguerridos gremios con el fin de que les eche una mano para resolver la gran cantidad de problemas estructurales que a los que poco caso hacen los políticos, tal vez porque lo suyo con respecto al mar son los yates y no entienden de barcos de pesca.

A la retahíla de cargas y gravámenes de todo tipo que tienen, en los últimos años acrecentados desde la burocracia de Bruselas, este año en especial se les ha unido las prospecciones petrolíferas. Contra ella, por la mortandad de peces que va a suponer la utilización de la técnica de «fracking» e inyección de gas, están luchando a muerte las cofradías de pescadores, siendo de entre ellas la Cofradía de Pescadores de Vinaròs la más aguerrida y concienzada.

La flota de barcos de pesca más importante del mediterráneo la tenemos en la provincia de Castelló, precisamente en la zona de influencia de donde la planta investigadora Castor ha plantado sus zarpas, mal que le pese a las Columbretes, los pescadores y el turismo. Las propias cofradías abogan por regularse al máximo, respetar las vedas y cuidar de no sobreexplotar los caladeros regionales.

La de Vinaròs es buen ejemplo de ello, pues saben que el sector va a la carrera a menos. Vinaròs llegó a tener 800 pescadores, hoy sólo tienen 130 y le quedan 30 barcos para faenar. Por ello intentan salvar esta actividad contra viento, marea y los gobiernos europeo, español y regional. La cofradía de pescadores acaba de cumplir su 75 aniversario y ha recibido el Premio Alé Vinarossenc.

No pierden por ello el humor en Vinaròs, cuya feria a san Juan y a san Pedro la comenzaron el pasado día 20 y la terminarán el 30, donde no falta de nada, desde la Vuelta Ciclista del Langostino, en honor a la gastronomía patria, toros de primera, hasta la Cantada de Habaneras, como buen puerto mediterráneo que es. A cualquiera de nuestros puertos que se acerque estos días „la bella Peñíscola festeja también a san Pedro con gran solemnidad„ y hasta el domingo va a ver movimientos de fiestas en torno a los santos de la mar, san Juan, san Pedro y pronto a mediados de julio la Virgen del Carmen.

Fiestas religiosas en el mar que nuestros misioneros llevaron a tierras de América, donde aún perviven y con mayor intensidad que en España en casi todos los grandes y pequeños puertos y caletas por humildes que sean, fiestas de las que aún se celebra, por ejemplo, en la ciudad chilena de Valparaíso soy testigo directo, siguiendo asombrosamente toda la liturgia, costumbre y tradición de los colonizadores que allá llegaron en el siglo XVI.

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