08 de octubre de 2014
08.10.2014

Estudios sobre incendios

08.10.2014 | 04:15

Un curso más el «Máster Universitario en Planificación y Gestión de Riesgos Naturales», que propone el Instituto Interuniversitario de Geografía de la Universidad de Alicante ha generado un puñado de profesionales bien formados para tratar de prevenir y paliar en la medida de lo posible los efectos de los riesgos naturales. Siguiendo algunos precedentes de años anteriores tres trabajos fin de máster del curso 2014/2015 han seguido la línea de la vulnerabilidad frente a los incendios forestales. Con éxitos y metodologías distintas, aplicables a diferentes territorios, pero con conclusiones siempre interesantes, se está abriendo una buena línea de investigación. No se trata este riesgo desde el punto de vista de la ingeniería de la extinción o de la reparación del daño después del incendio, sino con una óptica de prevención, de ver qué factores hacen más vulnerables los distintos territorios, tanto desde el punto de vista del impacto natural como de sus efectos sobre el hombre. Alberto García, Daniel Granado y Oscar Gisbert estudian respectivamente la vulnerabilidad frente a los incendios del Coto de Doñana, el Valle del Lozoya (Madrid) y la Serra dels Plans (Alcoi). Las metodologías son distintas y los resultados también pero todos vienen a coincidir en la importancia de conocer las causas de los incendios y los factores de vulnerabilidad, tanto naturales como socioeconómicos. El clima, el tipo de vegetación, la pendiente, etc. son factores físicos esenciales para aproximarse a este riesgo natural casi siempre inducido por el hombre. No obstante, como ya hizo Hernández Ramos en 2013, resulta fundamental estudiar aspectos humanos como las vías de comunicación, tanto como puntos de escape como focos de inicio de muchos incendios, la gestión del medio forestal y agrario y su mutua interacción, los factores jurídicos que inciden en la protección de estos espacios y, muy especialmente, la continuidad urbano-forestal de muchos espacios. En los últimos años, debido a la constante expansión urbanística, la interfaz urbano-forestal hace en muchos casos que los incendios sean una seria amenaza, no ya para los propios espacios naturales, sino para los bienes y las vidas humanas.

enrique.molto@ua.es

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