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Cortando talento

De piedra me quedé el sábado cuando conecté con el informativo de la Primera. Resulta que en vez de encontrarme con la agradable cara de Oriol Nolis, apareció en mi pantalla un señor perdido y viejuno de nombre Pedro Carreño. Y digo viejuno en honor a Muchachada Nui porque al igual que el humor de los manchegos, muchas cosas que pasan últimamente en la pública son surrealistas. Vaya por delante toda mi admiración y respeto a los veteranos de la información, creo que la experiencia es un plus a la hora de transmitir credibilidad. De hecho en Estados Unidos las estrellas informativas superan los 50 pero con la experiencia de llevar la mitad de sus vidas leyendo el cue. En España Rosa María Mateo o Concha García Campoy han sido grandes maestras, pero este no es el caso. El sustituto no da bien en cámara, no transmite y para colmo le cuesta vocalizar. Oriol en cambio tiene talento, es joven y atractivo. El periodista catalán de 36 años ha hecho un verdadero máster delante de las cámaras desde hace tres años y a pesar de las polémicas en el tratamiento informativo, el chico siempre ha dado la talla, tanto en el descafeinado Debate de La 1 como en el telediario. Vamos, que no hace falta ser Ted Turner para ver que el cambio ha sido a peor€

Dice el nuevo presidente de RTVE, preguntado al respecto, que no conocía a Oriol para acto seguido decir que se le había ofrecido otra función en la cadena€¡Te pillé! No me imagino a Paolo Vasille decir que no sabe quién es Carme Chaparro. Ya se sabe que en la pública pasa como en Gran Hermano, todo se magnifica. Pero lo cierto es que a falta de explicación oficial, intento ponerme en la piel de la mente pensante y se me ocurre: Ahora llego yo, tú no me gustas y te vas. Pongo a este que me gusta más aunque a la audiencia no le guste pero me da igual porque aquí mando yo y para que se note, quiero dejar mi huella. Aunque no tenga ni idea€

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