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José Sierra

Lluvia que se evapora antes de caer

Parecía que iba a llover pero no. Al menos por el Mediterráneo, donde ya va haciendo falta. Antes los agricultores miraban al cielo. Ahora escudriñan por su cuenta o asesorados por su nieto los modelos meteorológicos que internet se ha encargado de «socializar». Cuando todos esperaban lluvias, bien para San José, o incluso antes „parecían adelantarse al próximo fin de semana„, los mapas del tiempo arrojan ahora una panorámica desoladoramente seca o, como mucho, ínfimamente húmeda. Todavía no estamos oficialmente en la estación de la Primavera, aunque si meteorológicamente hablando, pues arrancó el pasado 1 de marzo. Entramos en tiempo de lluvias y lo que pase en lo que queda de marzo y abril será determinante para definir en qué condiciones afronta la agricultura el próximo verano.

En el litoral mediterráneo, desde Castelló hasta Murcia, se está regando ya a todo tren, tal es el calor y la sequedad de la tierra, huérfana de lluvias, mientras los modelos dan un paso atrás „al menos así era ayer„ reduciendo los cambios próximos a un descenso de la temperatura y poco más. Menos mal „dicho a título enunciativo „ que hay agua acumulada en algunos pantanos, sistemas de regadío cada vez más eficientes, desaladoras (sí, aunque estén paradas) y obras hidráulicas de todo tipo construidas por diversos gobiernos de distintos signo. No parece probable que la principal industria nacional, el turismo, vaya a sufrir penalidades por falta de recursos hídricos. Otra cosa es la agricultura, que en algunas zonas se encuentra ya al borde de la crisis: la siembra no despega del suelo y algunos frutales, de no recibir agua pronto, darán cosechas ridículas. Menos más que la climatología, especialmente en Primavera, es un poco veleta y el pronóstico que hoy es marrón y hasta polvoriento puede ser mañana verde y semi-húmedo. Que así sea.

jsierra@epi.es

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