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Fundaciones sin clarificar

Después de haber sido vaciadas nuestras cajas nos dejaron sus fundaciones con algo de liquidez, perspectivas poco halagüeñas y patrimonio que no se puede ni debe vender. Pero al mismo tiempo un panorama desolador para todos aquellos colectivos que pivotaban sobre las ayudas sociales y culturales que se distribuían gracias a los beneficios que las entidades obtuvieron hasta que fueron hundidas por ambición e incompetencia.

Del oropel de proyectos y exposiciones como la dedicada a Visión de España de Sorolla „La Fundación Bancaixa se gastó nada menos que seis millones de euros en la iniciativa„ hemos pasado a alquilar aulas de cultura de la extinta CAM a empresas para que las utilicen como salas de cine. Algo es algo, dirán, y por lo menos cierta liquidez se podrá sacar. Pero nada se sabe sobre lo que la Fundación CAM va ofrecer en el futuro por aquí, si es que tiene previsto algo, o sí seguirá con sus cositas. La de Bancaixa se mantiene algo mejor. Al menos tiene patrimonio para exhibir „su colección de Picasso podría dar más juego del que da„ y la Generalitat le "regala" alguna que otra exposición de relumbrón „para algo están los amigos de Castelló„ pero, por contra, apenas se sabe con precisión de su auténtico proyecto a medio y largo plazo salvo ligeras vaguedades y mucha literatura. Sí, en cambio, de voluminosos sueldos e indemnizaciones millonarias.

Resulta algo incomprensible que tantos meses después de creada la nueva Fundación Bancaixa y tras los cacareados planes estratégicos tan dilatados en el tiempo sigamos sin saber en profundidad cuál es realmente el plan de la entidad o quién rige a ciencia cierta su proyecto social y cultural, o sea, cómo sacarle partido a sus fondos y patrimonio para revertirlos en la sociedad que la creó. Al menos que se sepa de puertas afuera. Está claro que se encuentra en un periodo de transición, pero tiempo suficiente ha habido para un rearme que se antoja necesario y que bien podría haber pasado por la integración de otras entidades y colectivos en un nuevo proyecto común y esperanzador.

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