Los ingenieros de Caminos, Canales y Puertos estamos contentos, especialmente por ese 40 % de jóvenes colegiados que ha de desarrollar su labor profesional en el extranjero en estos momentos. Ahora ya podemos decir alto y claro que todos nuestros compañeros titulados, antes y después del proceso de Bolonia, tienen el mismo reconocimiento dentro y fuera de nuestras fronteras. El Consejo de Ministros del 24 de abril ha ratificado un acuerdo por el que se determina la correspondencia del título universitario oficial de Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos al nivel 3 del Marco Español de Cualificaciones para la Educación Superior (Meces), así como al nivel 7 del Marco Europeo de Cualificaciones. Esto es, al nivel de máster.

Éste ha sido el desenlace esperado de una larga reivindicación histórica, cuyo origen data de 2007 cuando entraba en vigor el Plan Bolonia. Este proceso trataba de unificar el espacio europeo de Educación Superior, y en su desarrollo se olvidó de regular las disposiciones transitorias para los títulos académicos anteriores. Se originó así un grave perjuicio para nuestros profesionales, en unos momentos en que la crisis económica nos ha perjudicado especialmente, sin ser responsables de la misma. Sus efectos podían haberse paliado en parte por una medida como la que ahora se ha adoptado y que, evidentemente, no tiene ningún coste para el erario público.

El Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, cumpliendo con su obligación de defensa de sus profesionales colegiados, y con la representación de los mismos que le confiere la legislación en vigor, ha liderado un arduo trabajo frente a la Administración, en primer lugar de denuncia de situaciones injustas y posteriormente de colaboración en el cumplimiento de los trámites previstos. En noviembre de 2014 se promulgó el real decreto por el que se establecía el procedimiento para determinar la correspondencia a los niveles del Marco Español de Cualificaciones para la Educación Superior de los títulos oficiales anteriores, que venía a establecer el procedimiento, farragoso e innecesario para algunos, tardío para todos, para reparar este olvido.

Como lo importante en casi todos los ámbitos de la vida no es ir más deprisa, sino dar todos los pasos en la dirección correcta, nuestro Colegio apostó por este proceso como la vía más posibilista, lo que ha desembocado en el acuerdo del Consejo de Ministros que comentamos y que es el primero, junto a los de Ingeniería Informática, que se produce entre los títulos universitarios del sistema anterior. Deseamos que este proceso se culmine y a todas las titulaciones anteriores al plan Bolonia se les reconozca el nivel adecuado, que desde mi punto de vista, no es otro que el nivel de grado para las ingenierías de primer ciclo y el de máster para las de segundo ciclo.