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Desigualdad a la vista

Las economías de ladrillo y playas, como las plantaciones de caquis, no pueden estar toda la vida creciendo, de hecho lo más probable es que sufran retenciones y colapsos, como cuando no se tiene más que una carretera para llegar a un sitio. Cuando descubrí Formentera la isla olía a cielo, cieno y sal. Había viñedos (además de higueras), pero no habría apostado un céntimo por su futuro. Ahora son la base de un par de grandes vinos. Me invitan los amigos de Benissa a perorar por su Mostra gastronómica, la décima, del 3 al 5 de marzo, y veo que el producto singular y cercano, la buena cocina y los vinos inéditos apuntalan el futuro que están imaginando, es decir construyendo.

La excelencia consiste en hacer con la tierra lo mismo que tu bisabuelo, pero con Google. Una tabla de tierra es marginal si no alumbra un jardín, un chalé mesocrático o un vino de respeto. Si no se suma a otros bancales agrupados bajo la misma inteligencia rectora. Si no paga, porque se lo puede permitir, el mantenimiento de sus muros de piedra seca y del oficio de margenador o margener, la cosa no la acabo de tener clara. Esa misma mañana de oradores, toma la palabra Jaume Giner, a quien han hecho papá un momento antes y que es capaz de dirigir catas en cuatro o cinco idiomas. Un alumbramiento es un buen augurio y una señal de continuidad que, en el caso del vino de la Marina, ostenta en Benimaquia el decanato ibérico: 27 siglos de tradición.

Las parcelas preteridas cumplen a la perfección el mandato evangélico: los olvidados serán los primeros en la gloria (gastronómica). En efecto, bajo el asfalto estaba Tahití. Para escribir de vinos hay que liberarse del aparato litúrgico y el lenguaje de iniciados, como hace, por ejemplo, Josep Roca, como hizo toda su vida Álvaro Cunqueiro. Me enseñan el casco antiguo de Benissa, tan interesante como el de Altea, pero mucho menos explotado. Su Centre Cultural, un palacete hundido y resucitado, ha sido un trabajo calmo, luminoso y ejemplar del arquitecto Antoni Banyuls. Conserva lo que no puedes mejorar.

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