12 de marzo de 2018
12.03.2018

Sobre botijos

12.03.2018 | 04:15
Sobre botijos

El obispo Munilla contrapone el feminismo femenino (colesterol bueno) al «feminismo de género» (colesterol malo). Lo cierto es, sin embargo, que para que algo pueda ser bueno o malo necesita la condición previa de poder ser (feminismo femenino) o no ser (feminismo de género). Y no es el caso. No puede haber feminismo femenino, porque femenino es una categoría, que añadida de manera natural o divina a la categoría biológica hembra, constituye la crítica primera de todo feminismo. Prueba del algodón: todos los antifeministas acusan a las feministas de falta de feminidad. Así como no puede haber feminismo femenino, no puede dejar de haber feminismo de género. El género es esa construcción cultural y social del patriarcado que atribuye funciones, capacidades, sentimientos... ligados esencial, natural o divinamente al sexo. Todo feminismo lo es de género, en cuanto combate ese determinismo biológico opuesto a la libertad del llegar a ser. Si no retorcemos las palabras para que signifiquen lo que nos de la gana, podríamos decir que no existe un feminismo femenino y que todo feminismo lo es de género. Dicho lo cual afirmo que la distinción del obispo tiene mucho que ver con la próstata (¡gloria a dios en las holguras!) y poco con el colesterol. Bueno, malo o regular.

Feminismo anticapitalista. ¡Ni pensarlo!: donde esté un buen feminismo capitalista que se quite lo demás, incluido el feudal y el esclavista. Cierto es que el feminismo y el marxismo, como corrientes ilustradas, comparten una filosofía de la liberación. Cierto que el marxismo es la teoría y la práctica que busca la liberación del proletariado (clase explotada) acabando con las estructuras sociales y económicas del capitalismo que lo someten y explotan; incluso que, en su humanismo final, el marxismo busca la liberación de todos, opresores alienados incluidos. Tan cierto como que el feminismo es la teoría y la práctica que busca la liberación de las mujeres acabando con las estructuras sociales del patriarcado que la mantienen como segundo sexo; incluso que, en su humanismo final, el feminismo busca la liberación de todos, varones alienados incluidos. Tan cierto, en fin, como que feminismo y anticapitalismo son tareas colectivas. Dicho esto, y ya que algunas están contra las duras (feminismo anticapitalista), podrían explicarnos las maduras: ¿en qué consistiría un feminismo capitalista y la posibilidad de las condiciones no antagónicas de su existencia?

Feminismo radical. Lo quieren todo y lo quieren ya, porque son unas Pandoras. ¿No sería más razonable un feminismo sin raíces y que se andara por las ramas, de esto un poquito sí, pero de esto otro todavía no, en el supuesto de se pueda ser un poquito feminista, como si un botijo pudiera ser poquito botijo, o un botijo en algunas cosas y algo distinto a un botijo para otras?

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