13 de julio de 2018
13.07.2018

Recordando el fallido intento de golpe de Estado y el sacrificio del pueblo turco

13.07.2018 | 18:13

Han pasado dos años desde que sufrimos el atroz intento de golpe de Estado del 15 de julio de 2016. Esa noche la nación turca, codo a codo con las fuerzas estatales leales a la constitución, frustró la campaña terrorista que se había lanzado para derrocar el gobierno elegido democráticamente, el Presidente y el orden constitucional de Turquía. Fue un ataque terrorista sin precedentes en la historia de la República de Turquía. 251 de nuestros ciudadanos fueron mártires y más de 2.000 resultaron heridos.

Las investigaciones a fondo llevados a cabo durante los últimos dos años, han confirmado que el intento de golpe de Estado fue planificado por la Organización Terrorista Fetullahista (FETO), liderado por Fetullah Gülen, y que fue perpetrado por sus miembros dentro de las fuerzas armadas a través de los "imanes" civiles confidenciales. Se han encontrado pruebas adicionales que muestran que durante, e incluso antes, de la noche del intento de golpe de Estado, el equipo civil que guiaba el golpe estuvo en contacto con su líder Fetullah Gülen. Además, las declaraciones de numerosas oficiales militares que confesaron, confirman que el 15J fue llevado a cabo con instrucciones dadas a través de una estructura de tipo celda de dicha organización.

De hecho, el 15J ocurrió en un momento en que las fuerzas armadas turcas ya habían descubierto e identificado la mayoría del llamado "personal militar" que en realidad eran reclutas de la organización, y estaban preparándose para expulsarlos. La intentona golpista de FETO fue en realidad una maniobra de desesperación para mantener su control y conquistar el estado, lo que pretendía hacer a través de las infiltraciones en todos los entes estatales. El primer paso de esta infiltración había sido disimular ser un movimiento bondadoso de educación y caridad, fundando escuelas, primero en Turquía y posteriormente en todo el mundo.

Por lo tanto, mientras luchaba con determinación contra PKK y DAESH, Turquía también consiguió superar un ataque terrorista realizado por esta sectaria red de crimen global con ambiciones económicas y políticas.

Debe reconocerse que es un derecho, deber y responsabilidad legitimo del Estado turco tomar las medidas necesarias para replicar contra estas amenazas, para garantizar la supervivencia de nuestra nación y democracia, tal como lo harían otros Estados democráticos. Y esto es lo que se ha hecho, incluyendo la introducción del estado de emergencia, de acuerdo con el principio del imperio de la ley y con pleno respeto a nuestras obligaciones internacionales. Se han establecido recursos internos efectivos para revisar las medidas. Siempre se ha prestado especial atención a mantener el equilibrio adecuado entre las libertades y las necesidades de seguridad.

Como consecuencia de los intensos trabajos administrativos y judiciales, se han podido limpiar en gran medida las instituciones estatales turcas de FETO. Y en cuanto a las extensiones de la organización en el extranjero (alrededor de 160 países con miles de "escuelas", asociaciones y negocios), sus acciones en Turquía deben considerarse una señal de alerta para los demás países. Por lo que nos satisface notar la creciente sensibilidad por parte de nuestros socios respecto a la amenaza de seguridad que supone FETO, gracias a la cual también se está debilitando su aparato global de crimen.

En resumen, gracias al valor del pueblo turco y a los sólidos fundamentos de Turquía, se pudo salvar nuestro régimen democrático de un precipicio hace dos años. Personas de todas las orígenes y opiniones políticas mostraron una solidaridad histórica con ese fin. Esta determinación de los ciudadanos de Turquía es un aval en sí misma de que nunca renunciarán a su democracia y a sus libertades.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine