11 de octubre de 2018
11.10.2018

Sed de oro: mitos y creencias de la conquista

11.10.2018 | 20:13
Sed de oro: mitos y creencias de la conquista

Al igual que Noam Chomsky analizaba en Año 501. La conquista continúa (Libertarias Prodhufi) cinco siglos de relaciones internacionales, Matthew Restall examina siete líneas de estudio desmantelando la historia que aún se enseña en las escuelas. Restall es etnohistoriador y antropólogo, director del centro de estudios latinoamericanos de la Universidad de Pensilvania y editor de Ethnohistory journal. Hoy son las fake news, ayer los mitos, vergonzosos eufemismos de un expolio. Deshilvanemos los mitos.

- El mito de los hombres excepcionales. ¿La conquista triunfó gracias a individuos astutos por sus estrategias innovadoras? No, las técnicas utilizadas por los primeros exploradores como Colón, Cortés y Pizarro, habían sido desarrolladas durante un siglo de expansión colonial por España y Portugal y constituían un procedimiento militar estándar de apropiación de tierras.

- El mito del ejército del rey. ¿La conquista fue realizada bajo las órdenes del rey y los conquistadores fueron los soldados españoles? No, pues no existía tal nacionalidad, en esa época los reinos de Castilla, Navarra y Aragón eran partes del Imperio de los Habsburgo. No eran soldados, sino un grupo de señores feudales con sus sirvientes, pajes y mercenarios.

- El mito del conquistador blanco. ¿La conquista fue ejecutada por un pequeño número de soldados blancos? Otra etnocéntrica creencia, porque gran parte de la contienda fue consumada por sus aliados indígenas. Eso sin contar con el origen africano y árabe de algunos de los conquistadores.

- El mito de la consumación. ¿Casi toda América quedó bajo control tras el contacto inicial? No, exceptuando los genocidios más famosos, miles de grupos indígenas nunca fueron conquistados y subsistieron durante siglos (perseguidos, resistentes y activos). Las rebeliones se aplastaron, nunca desaparecieron. Algo que Survival International constata y relatores de la ONU por los derechos de los pueblos indígenas denuncian insistentemente.

- El mito de la (in)comunicación. ¿Los españoles y los nativos tenían una comunicación fluida y cada grupo entendía palabras e intenciones del otro sin problema? ¿O muchos eventos cruciales de la conquista fueron resultado de malentendidos? Ni una cosa ni la otra, siempre hubo una clara percepción indígena de cómo actuaban los conquistadores, por eso hubo 40 millones de muertos.

- El mito de la desolación nativa. ¿Los indígenas de América se rindieron y resignaron a su destino? No hubo tal aceptación al nuevo orden europeo, muchos pueblos indígenas nunca se sintieron conquistados, formaron en todo caso una alianza para beneficiarse mutuamente, como sucedió en el caso de las fuerzas que ayudaron a Cortés contra los aztecas. No todas las etnias usaron estrategias similares.

- El mito de la superioridad. ¿Éxito por superioridad tecnológica y cultural? Otra creencia sin fundamento. Las ventajas de las pistolas, cañones, armaduras y caballos no tuvieron una importancia decisiva en los enfrentamientos. Los implementos militares españoles eran muy limitados. La resistencia azteca fue larga y la brecha táctica fue por el apoyo de indígenas que, ante su suerte, escogieron apoyar a los europeos. Gran parte del efecto devastador de la conquista: las enfermedades europeas y la desunión entre grupos indígenas. Lo que sí fue una ventaja táctica para los españoles fue el hecho de que los indígenas peleaban en su territorio con la responsabilidad de proteger a sus familias y cultivos. Es decir, una conquista deshonrosa y ávida de oro, no mucho más.

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