08 de enero de 2019
08.01.2019
Entre bastidores

¿Quién dijo Cabanyal?

08.01.2019 | 20:24
¿Quién dijo Cabanyal?

Los bloques portuarios, un mazacote de cemento frente a la playa que de haberse llevado a cabo el Plan del Cabanyal de Rita Barberá deberían haber sido demolidos, siguen dando que hablar. El tripartito municipal está absolutamente dividido: mientras el PSOE se decanta por el derribo y València en Comú pide tiempo (¿tres años y medio después de llegar al consistorio?), Compromís guarda un sorprendente silencio.  

Llama la atención el baile de cifras que se ha ido anunciando. Primero se aseguró que la rehabilitación de los bloques costaría de 9 a 15 millones de euros. De inmediato, alguien con responsabilidad política en el tripartito diagnosticó un coste de poco más de 2 millones de euros. También se habló de que cada propietario debería desembolsar 50.000 euros para la rehabilitación y, en cuestión de días, se elevó esa cifra hasta los 80.000. Al pastel de cifras le han puesto la guinda entidades como Salvem el Cabanyal, Plan Cabanyal, Millorem el Cabanyal, Brufol, la asociación de propietarios€  con distintas posiciones. La cara rehabilitación provocaría el desalojo de los bloques durante años y la construcción de un nuevo edificio cercano para realojamientos, lo que supondría un coste final, tras las ayudas pertinentes, de unos 30.000 euros por vivienda. Existiría la posibilidad de vender el piso a la Administración o permutarlo por otro en el barrio de un valor similar.

En todo este asunto, el PSOE, partidario de la piqueta, ha llevado la voz cantante. València en Comú insiste en que cualquier actuación debe llevar aparejada un censo para conocer exactamente el problema social. Pero lo que resulta extraño es el nulo protagonismo de Compromís, responsable precisamente de las políticas sociales. Tal vez este mutismo se explique por una cuestión de cálculo electoral: la formación de Ribó fue la más votada en el barrio en 2015 y seguramente trata de mantener ese matrimonio con el Cabanyal, evitando el desgaste que le supondría enfrentarse a una parte de los vecinos.

Ahora bien, entonces: ¿qué pasa con las promesas sociales? Quienes habitan en estos bloques portuarios, aunque sea de forma irregular, son personas con dignidad, con identidad, con vidas que hasta ahora no se han tenido en cuenta. Conocer su realidad permitiría que algún político fuese más comedido al aventurarse a dar cifras de miles de euros que resultan indecentes para unos vecinos que viven entre la marginalidad y la pobreza. ¿Dónde está el programa electoral con las soluciones para El Cabanyal? Quienes más utilizaron el barrio como punta de lanza contra el anterior equipo de gobierno guardan silencio.

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