13 de abril de 2019
13.04.2019

Tres vectores, un destino

13.04.2019 | 21:25
Tres vectores, un destino

«Entre negrors veig camins oberts/
i ulls clucs, de nit, ateny els ports segurs./
Els gels son calds, i res no es confús./
Els cels són blaus i els prats, al lluny, més verds».
J. V. Foix,1936

Ante la proximidad electoral -generales, autonómicas, municipales y europeas- los lectores requieren luz hacia un panorama complejo. Configurado por tres vectores que se dirigen de un punto a otro y que convergen entre ellos. En sentido físico, que va del origen al destino, condicionado por su sentido. El módulo es esencial en un vector, como magnitud física, junto con la intensidad y la dirección. El País Valenciano está en riesgo de dispersión. Es el destino. Los vectores se trazan desde tres realidades que nos conciernen: viabilidad autonómica, España y Unión Europea.

De res poetica. La estulticia rechaza los versos que encabezan estos escritos. Constituyen la quintaesencia de su contenido efímero. Comprometidos homenajes a la lengua que asimilé en mi pueblo y de mis padres. No hay nada más cardinal para una sociedad perpleja, como la valenciana, que la defensa natural e íntima de sus señas de identidad. La lengua es la más genuina. Con decisión, sin acritud y desde el respeto a la diversidad cultural de un país que se esfuerza por expresarse con autenticidad. Mueven a la fe, las nuevas generaciones y la espontaneidad en la gente de a pie. Cada día se habla y se oye, por la calle y en el trajín cotidiano, cómo se comunica la gente y debate en lengua valenciana. Si es fruto de consenso, se ha de celebrar. Si refleja la realidad, constata que, por fin, se va por buen camino.

A galopar. La que viene será la XIII legislatura democrática en España desde 1978. Las elecciones generales del 28 de abril se solapan con las autonómicas en la Comunitat Valenciana. Un hecho insólito que predeterminará el segundo turno de comicios, el 26 de mayo, para elegir ayuntamientos y eurodiputados. Con un destino -el País Valenciano- los tres vectores condicionarán los próximos cuatro años en diferentes dimensiones. A la luz de los últimos sondeos, los poderes fácticos -entidades financieras, grandes empresas, lobbies y entes confesionales- han asumido que entre el frente nacional (PP, Cs y VOX) y la entente progresista (PSOE, Podemos-IU y periféricos) la balanza se inclina por la opción que encabezaría Pedro Sánchez, el afortunado. Todos los sondeos dan al PSOE como el más votado y con mayor número de parlamentarios. Ciudadanos sería el comodín.

Interrogantes. Si el PSOE de Pedro Sánchez forma gobierno en España, esa eventualidad repercutiría en la Generalitat Valenciana. Dentro de las necesarias negociaciones entre el PSOE de Ximo Puig y sus posibles socios para constituir el nuevo Consell. Los escándalos de corrupción más sonados ( Zaplana-Blasco-Camps-Barberá) van a penalizar los resultados del Partido Popular en el Ayuntamiento de València y en las Corts. Otra incógnita que aporta desazón a la convocatoria del 28 de abril es el posicionamiento de Vox en las municipales y en las autonómicas, en las que previsiblemente podría conseguir entre un 10 y un 15% de los votos/escaños. La C. V. está en la España donde la extrema derecha tendría mayor escalada. Por debajo del 30% que se asigna a la formación de Santiago Abascal en Madrid y por encima del 5% que se le atribuye en Catalunya o en Euskadi.

Alternativa. Los vectores, por su cualidad e intensidad variables, podrían cristalizar en el triunfo, el 28 de abril, del frente de la derecha -ocurrió en diciembre en Andalucía- que darían la presidencia del Gobierno español a Pablo Casado, apadrinado por Cs de Albert Rivera y Vox de Abascal. Si el efecto mimético llegara a las autonómicas valencianas, Isabel Bonig del PP, de la mano de Toni Cantó de Ciudadanos, podría gobernar en la Comunitat Valenciana con ayuda de la extrema derecha. Esta posibilidad liquidaría el proyecto de cambio iniciado en 2015 con el Pacte del Botànic y retrotraería el panorama político valenciano a la casilla de salida. La que canonizaron los veinte años de gobiernos del PP presididos por Eduardo Zaplana, José Luis Olivas, Francisco Camps -el trío procesado- y Alberto Fabra, el enviado.

Contra natura. Esta situación, provocada por el adelanto electoral, podría marcar los resultados en los 542 ayuntamientos del territorio autonómico, las tres Diputaciones provinciales y el «ansiado» vuelco en el área metropolitana de València, para resituar al PP al frente del consistorio del cap i casal. Es norma que para conquistar la Generalitat se ha de ganar el Ayuntamiento de València. La originalidad de Ximo Puig: ¿la gallina adelantará al huevo? Donde se disparó la corrupción del Partido Popular, con casi todos los ediles investigados y procesados. Perspectiva inquietante de los tres vectores hacia su destino: el País Valenciano. Europa se difumina.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook