02 de junio de 2019
02.06.2019

Decadencia y resurgimiento de la economía valenciana (I)

02.06.2019 | 20:17

Durante los últimos 25 años la economía valenciana, y con ella el bienestar de sus habitantes, se ha venido distanciando de las economías más avanzadas y competitivas dentro de España y también de Europa. ¿Cuáles han sido sus causas y cómo hacer para cambiar la tendencia? ¿Por qué este tema no es el centro de la agenda política? Ante un declive que nos ha hecho pasar de estar entre las cinco primeras comunidades autónomas en mayor renta per cápita a estar entre las seis últimas sorprende que esta cuestión no esté en el centro del debate y discusión públicas como el mayor o uno de los mayores retos de la Comunitat Valenciana, en estos momentos. Se repite por diferentes agentes sociales los males que aquejan a nuestro tejido productivo: su baja eficiencia, la baja inversión en activos intangibles, la baja digitalización, la elevada temporalidad del empleo, el reducido tamaño empresarial entre otros. Sin embargo, estas apreciaciones no trascienden ni tienen el calado social ni institucional necesario para articular políticas públicas que nos devuelvan al lugar que ocupamos y nos corresponde.

Para situar la actualidad (2019) y su evolución desde 1995, nos fijaremos en los valores de algunos indicadores macroeconómicos particularmente importantes por su repercusión social y económica:

1) El primero es la Renta por habitante o PIB per cápita. De acuerdo con las Estadísticas de PIB regional en España publicadas el 30 de abril de 2019 por el INE, la posición de la Comunitat Valenciana es la sexta por la cola (la 7ª en 2017) con menor Renta per cápita de las 17 Comunidades Autónomas españolas (22.659 €/h), un 12,4% por debajo de la media española (25.854 €/h) y con un diferencial de un 50 % respecto del grupo de Comunidades más aventajadas (Madrid, País Vasco, Navarra).

2) Otro indicador es la deuda pública valenciana y su repercusión por habitante. En 23 años la Comunitat ha pasado de tener una deuda pública del 6,3% del PIB al 41,6%, 15 puntos porcentuales más que la media de las CCAA de régimen común y 25 puntos más que las forales.

3) También llama la atención la posición global de la Comunitat Valenciana en el Ranking de EU Regional Competitiviness Index 2016 (RCI), la 184ª sobre un total de 263 regiones, y una valoración de 79 en la renta per cápita considerando 100 la media de las regiones de la UE28. La posición en dicho Ranking regional en 2010 fue la 165ª lo que indica que ha cedido 19 puestos en 6 años, debido fundamentalmente a las carencias en Innovación, en eficiencia del mercado laboral y en Instituciones.

¿Cuáles son las causas del declive? Sin ánimo de ser exhaustivo, se pueden citar algunas causas importantes en su impacto en la economía valenciana durante estos años:

1) Desaparición de grandes empresas industriales tractoras que en los 70s y 80s eran los nudos industriales de la Comunitat (Altos Hornos, Cointra, Macosa, Unión Naval, IBM,€), agregadoras de multitud de pequeñas empresas proveedoras. Su pérdida dejó huérfano al tejido industrial, formado por 25.000 industrias (2017) de tamaño demasiado pequeño.

2) La política económica a partir de 1995 de sucesivos gobiernos de la Generalitat promovió el sector inmobiliario, la construcción y el turismo, todo ello muy relacionado entre sí, y desatendiendo a la industria.

3) 1 millón más de habitantes 1995-2015 derivado de la necesidad de mano de obra que absorbió el sector de la construcción y la hostelería.

4) Derivado de los hechos anteriores, el tejido empresarial de la Comunitat compuesto actualmente por 350.000 empresas, resulta ser de un tamaño medio de empresa muy pequeño.

5) La exportación de productos está concentrada en un número reducido de empresas. El 59% de estos productos son de nivel tecnológico bajo y medio-bajo.

6) La productividad del trabajo de la economía valenciana es baja y ha crecido muy poco en los últimos 25 años, lo que nos sitúa hoy un 5% por debajo de la media española, porque mientras en la Comunitat ha aumentado un 15%, en España lo ha hecho un 20%. Relacionado con la productividad, el salario medio de los valencianos se encuentra entre los más bajos de las 17 autonomías.

7) Las dotaciones de capital se encuentran demasiado concentradas en activos escasamente productivos, con carencias generalizadas en activos intangibles y particularmente, en innovación y digitalización.

8) España ocupa el 30º puesto mundial en el ranking Doing Business de facilidad para los negocios, y dentro de España, la Comunitat ocupa el 4º puesto entre las Comunidades Autónomas. Implica que aquí es más difícil hacer negocios que en otros países y regiones.

9) La distribución de la renta (índice de Gini) empeora en las últimas décadas, la población en riesgo de pobreza aumenta y la posición valenciana entre las CCAA por sus problemas de desigualdad se deteriora.

10) El sector público valenciano ha acumulado graves desequilibrios financieros. Desde 2009 la Comunitat acumula una infrafinanciación grave por parte del Estado, con el agravante de ser una comunidad aportadora neta al Estado.
La gran paradoja: ¿Cómo es posible que esta situación de decadencia económica no esté en el centro del debate público y de la agenda política? ¿Qué acciones, no genéricas sino concretas, deberían adoptarse para desarrollar de forma sostenible la economía de la Comunitat hasta posicionarse entre las regiones españolas y europeas más competitivas, y quién deberá responsabilizarse? Los firmantes tratarán de exponer al respecto algunas ideas originales y otras ya conocidas en una segunda parte continuación de este artículo.

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