Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El puente se desvanece

Para no pocos estudiosos de las huellas de su trabajo, el sello organizativo de Claudio López Lamadrid al frente del grupo editorial Penguin Random House tuvo el corte del de Carlos Barral en los tiempos de esplendor. López Lamadrid moldeó su cuerpo impreso en Tusquets tras haberse dejado impregnar en París del halo de Bourgois que, para empezar, no estaba mal. En los noventa tuvo el ojo de incorporar a una serie de elementos norteamericanos de nueva generación a los que no conocía ni Dios y ya cuando Grijalbo pasó a formar parte de Mondadori tenía en la butxaca a Philip Roth, Javier Cercas, Coetzee, Amos Oz y García Márquez, entre otros. Este dispendio, con perdón, lo aprovechó para reeditar el puente que décadas atrás estableció Latinoamérica con Barcelona por ver si esto ayudaba a combatir el peligro que se cernía.

En 2012, Carmen Balcells aprovechó la presencia de Ángeles González-Sinde para presentarle al editor probablemente más reputado del momento. Al levantarse de la comida ya se habían enamorado. Ambos venían de dos relaciones anteriores, con un hijo procedente de cada una. La compenetración, coño, estaba escrita y ya no se separaron pese a transitar él por la Diagonal y ella por el paseo del Prado. Al arrancar 2019 un hachazo insospechado se llevó al editor a los 59 entre la perplejidad del mundillo y su pareja escribió así en El Periódico: «Desde aquel día mis estancias en Barcelona han sido constantes. He vivido y sufrido con él el procés y he amado el Empordà. Sus autores se han convertido en mis amigos, su familia en la mía, su perro en el único que he tenido. Se reía porque mi Barcelona era la suya y también otra que yo le descubriría a él... Le he perdido. Quién sabe qué futuro espera a mi relación con esta ciudad. Sólo confío en que a muchos les pase como a nosotros y encuentren un camino que transite suavemente de Barcelona a Madrid y viceversa como el que encontramos él y yo». Con la de gente que lo comparte y, sin embargo, ya ven; lo llevamos claro.

Compartir el artículo

stats