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Orgullo LGTBI

Orgullo: Según el Diccionario de la RAE es el sentimiento de satisfacción por los logros, capacidades o méritos propios o por algo en los que una persona se siente concernida. El colectivo LGTBI tiene motivos sobrados para estar orgulloso de su historia, basta leer La Iliada de Homero (800AC) para observar la relación amorosa entre Aquiles y Patrocio, leer a la poetisa Safo de Lebos (600AC) de la que se sabe que publicó unos 12.000 versos de los que se conservan 650, estudiar a la filosofa y matemática Hiparía (400AC) y a Sócrates (400AC) padre de la filosofía moderna. Alejandro Magno (300AC) fue el gran conquistador de Oriente y fundador de la ciudad de Alejandría para que «ilumine el saber del mundo entero» todos ellos gays o lesbianas.

Otras grandes personas que se pueden nombrar LGTBI fueron Leonardo Da Vinci, genio universal, Florence Nightingale, precursora de la enfermería profesional moderna, fue la primera mujer admitida en la Royal Statistical Society, escritoras como Virginia Wolf, Patricia Highsmith, actrices como Jodie Foster y astronautas como Rally Ride. En España son muchas las personas notables que forman o han formado parte del colectivo LGTBI, como el poeta Federico García Lorca (asesinado por la dictadura franquista), la escritora Gloria Fuertes (fallecida en 1998) y el político Pedro Zerolo al que la ciudad de Madrid le ha dedicado una plaza en el Barrio de Chueca.

Este año se celebran los 50 años de los hechos ocurridos en Stonewall una taberna sita en el Grenwich Village neyorkino, frecuentada por gays, lesbianas y transexuales, que el 28 de junio de 1969 la policía hizo una redada, y a diferencia de otras ocasiones éstos plantaron cara a la represión ayudados por todo el vecindario. Una activista LGTBI, Silvia Rivera, encabezó la revuelta que, con los años, se extendería a lo largo del planeta con la celebración del día del orgullo tomando a la sexualidad como identidad de una construcción social. El feminismo, en su búsqueda por una sociedad más justa e igualitaria, tiene fuertes vínculos con el movimiento LGTBI, haciendo de la vindicación de gays, lesbianas, transexuales, bisexuales e intersexuales una vindicación propia frente al patriarcado y a un sistema androcéntrico y homofóbico, exigiendo la pluralidad de modelos de familia frente a un modelo único de familia tradicional.

En España desde el año 2015 que se aprobó la ley del matrimonio de parejas del mismo sexo más de 50.000 parejas se han casado. A pesar de que en este momento hay 27 Estados que han aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo hay más de 50 en los que no ser heterosexual esta penalizado por la ley, teniendo en alguno de ellos prevista la pena de muerte simplemente por besarse en la calle. Dos son los peligros para el movimiento LGTBI, la homofobia de los nostálgicos del nacional-catolicismo, que se erigen en ideólogos de los partidos de la derecha democrática, y el resurgimiento del neoliberalismo, donde todo está en el comercio, incluidos los cuerpos de las personas; estos últimos, con sus cantos de sirena a la libertad contractual, ofreciendo alquileres de úteros y compra de niños/as, mientras miles de niñas y niños abandonados y tutelados por el Estado, esperan quien quiera cuidarles, educarles, y darles mucho, mucho amor. Hay razones muy poderosas para el orgullo LGTBI, las expuestas son solo una micronésima parte de todas ellas.

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