09 de julio de 2019
09.07.2019
Entre bastidores

Sin vida tras la política

09.07.2019 | 19:26
Sin vida tras la política

Empieza a ser costumbre entre los líderes políticos  autoconcederse una segunda y hasta una tercera oportunidad para evitar tener que dimitir tras un fracaso electoral.

Mariano Rajoy tuvo dos segundas oportunidades y a eso se agarra ahora Pablo Casado para reclamar la suya, si bien el gallego no cayó por debajo del 20 % del voto. En este punto, Casado ha preferido no aplicarse la máxima que en su día recordó imprudentemente a la exalcaldesa de valencia acerca de la existencia de vida tras la política.

Aquellas palabras dirigidas a quien fue todo un referente político podría dirigirlas hoy Casado con mucho más motivo a Isabel Bonig. Con ella, el PP ha perdido en la provincia de València 85.000 votos en las elecciones municipales y casi 200 concejales. En Castelló se han esfumado setenta concejales. Solo en Alicante el PP ha logrado mantenerse como primera fuerza, pero dejándose cerca de medio centenar de concejales por el camino.

Tampoco parece que para la lideresa popular valenciana exista otra opción que no sea la de la segunda oportunidad, siguiendo así el camino del derrotado Casado. Él cosechó un porcentaje ridículo del 16% y Bonig un magro 18 %, 150.000 votos menos que los que Alberto Fabra tuvo cuando perdió, resultado que le llevó a dimitir.
Cualquier cifra  por debajo del 20% del voto se antoja el límite de lo políticamente permitido para un partido que hasta hace poco superaba sin dificultad más del doble de ese porcentaje.

Ha habido dimisiones de algunos líderes: Buñol, L'Alcora, Moncada, Picanya€ pocas a tenor de los resultados. Ejemplos de ciudades que han bajado del listón del 20% no faltan en la provincia de Valencia: Aldaia, Oliva, Xátiva, Paterna, Mislata, Ontinyent, Burjasot, Silla€ y en otras el desastre ha supuesto perder buena parte del respaldo ciudadano: Alzira y Gandía pierden siete puntos, nueve Requena, cuatro Torrent y València...

En estos años hemos escuchado en torno al PP conceptos como «regenerar» y «refundar»... y ahora llega el concepto «redefinir». No creo que muchos simpatizantes del PP crean ya a estas alturas en estos vocablos. Tampoco en lo de las segundas o  terceras oportunidades. Basta con examinar los currículums de no pocos candidatos perdedores  para entender que la política se ha convertido en profesión con sueldo fácil: da igual si se gobierna o se pasa a la oposición pues la nómina cae igual. Así se entienden las tensiones por conseguir alguno de los pocos cargos de confianza que han quedado. Abundan quienes no tienen otro beneficio que vivir de la política.

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