Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Matar al mensajero

Aunque sea duro aceptarlo, existe un más allá de la deuda de la Generalitat Valenciana (GV) y la realidad es muy tozuda. «Las ayudas implícitas en los mecanismos adicionales de financiación a las Comunidades Autónomas» es el hermenéutico título del estudio que el miércoles dio a conocer Ángel de la Fuente, director de FEDEA (Fundación de Estudios de Economía Aplicada) donde recopila los mecanismos adicionales que se han destinado a las comunidades autónomas (CCAA) con sus reintegros, saldos y sobretodo las cantidades ahorradas por las CCAA con los préstamos recibidos del Estado: unos 16.000 millones para el conjunto de ellas, de los cuales casi 3.000 de la GV.

A las pocas horas de la publicación el Conseller Soler, decidió matar al mensajero: «Cómo es posible que el informe de FEDEA pueda hacer ese ejercicio de perversión del lenguaje», añadiendo que «antes que señalar que la Comunitat Valenciana, Catalunya, Murcia y Andalucía son las más beneficiadas por los mecanismos de liquidez, debería hacer más bien todo lo contrario y poner el acento en que son las más perjudicadas por un injusto trato del sistema de financiación autonómico». «¿En serio vamos a poner en valor el ahorro del coste financiero que nos proporciona el FLA?», se acababa preguntando.

Estos comentarios son difíciles de compartir pues de nada sirve negar la realidad acusando de intenciones espúreas a una institución, creada en 1985, que con todas sus virtudes y defectos, nació para hacer de puente entre el mundo académico, la sociedad civil y los gestores públicos y que sienta en su consejo a un puñado de empresas y bancos. Después de años de proclamar la injusticia del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), porque se trataba de préstamos y no de ingresos normalizados, cuando alguien calcula lo que supone los bajos intereses de estos préstamos, se habla de perversión del lenguaje. Hasta ahora este tipo de descalificaciones venían acompañadas de la etiqueta que su firmante era el asesor de cabecera de Montoro y por tanto carente de cualquier autoridad. Han transcurrido 15 meses de la dimisión de Rajoy, pero los números son ciertos. Importa un bledo la carrera política del Sr. de la Fuente, ante la veracidad de sus cuentas.

Ninguna propuesta concreta y viable sobre la forma de mantener financieramente el estado de las CC AA. Sobre la vaciedad al respecto de los programas de los partidos (PSOE, PP, Podemos, etc.) pero al menos saben de la gravedad del problema, sin embargo desde los escaños de los autonomistas de Mas Madrid, nada hemos sabido, ni en la campaña electoral madrileña, ni en tareas de oposición. ¿Qué dirá el programa de Mas País respecto a un nuevo modelo que sostenga el actual modelo de CCAA?

Vayamos con aquello que tanto ofende al Conseller. Muchas CC AA, entre ellas la nuestra, llevan años sin poder acceder a los mercados de crédito para financiar sus vencimientos de deuda y sus déficits presupuestarios, por lo que aplazaron los pagos a sus proveedores, trasladando así sus problemas de liquidez a numerosas empresas. La versión del PP de esta práctica, tuvo tanto nombre («facturas en los cajones») como multa (por parte de Bruselas). Ante esta situación, el Gobierno central ha tenido que actuar como prestamista de última instancia, facilitándoles liquidez a través de distintos fondos y mecanismos, entre los que se incluyen los sucesivos alargamientos del período de devolución de los saldos deudores de las liquidaciones de 2008 y 2009. En 2012 se pusieron en marcha dos instrumentos que ofrecían a las CCAA acceso a financiación a tipos más favorables que las del mercado: el FLA y el Mecanismo para el Pago a Proveedores (MPP). En el caso del MPP, los pagos los realizaba el ICO y la financiación llegaba a las CCAA a través de préstamos con entidades de crédito que podían ser de hasta 10 años, con dos de carencia. En cuanto al FLA, es el Estado el que en primera instancia capta recursos en el mercado para después ofrecer préstamos directos a las CCAA. Estos se destinaron prioritariamente a cubrir vencimientos de deuda pero también otro endeudamiento autorizado, por ejemplo, para financiar los déficits corrientes o ciertos pagos pendientes a proveedores no incluidos en el MPP.

Aunque, el Síndic Ferri de Compromís propusiera que la GV no lo mandara este año ambos mecanismos se condicionaron a la presentación y aprobación de un plan de ajuste y al cumplimiento de los objetivos. El MPP y el FLA se mantuvieron activos hasta 2014, integrándose después en un instrumento más amplio, el Fondo de Financiación a Comunidades Autónomas, manteniendo la posibilidad de un excedente para las CCAA más agotadas, que se conoce como extra FLA, que la Ministra ha prometido al President para antes del día 9 de Octubre, siempre que la insensatez del Sr. Ferri, se quede en eso.

Estas ayudas (o como se quieran llamar) en forma de intereses reducidos durante año, han beneficiado especialmente a la Comunitat Valenciana y a Cataluña, las dos CCAA que han acumulado un mayor volumen de deuda con el Estado en relación a su población.

Seguramente si llegara más dinero a la GV su deuda podría ser menor y en consecuencia los intereses por los préstamos que recibiera del estado serían de menos cuantía. Pero esto son solamente hipótesis razonables, que quedaron sin confirmar con los gobiernos de ZOC, los tres expresidentes del PP hoy encausados.

El comentario para las próximas semanas está servido: ¿Qué van a proponer en materia de modelo de financiación autonómica los candidatos para las elecciones del 10-N, que no sean simple buenas palabras?. Hasta entonces, por favor, no maten al mensajero.

Compartir el artículo

stats