13 de diciembre de 2019
13.12.2019

¿Qué IVAM queremos?

13.12.2019 | 21:16
¿Qué IVAM queremos?

Cuando quedan ya muy pocos días para concluir el treinta aniversario del IVAM, podemos decir que ha sido un año fantástico en todos los sentidos: hemos realizado grandes exposiciones (Fernand Léger o Jean Dubuffet); hemos tenido conferencias y debates estupendos (como el Congreso sobre «Norma y Disidencia»); hemos multiplicado los talleres, las visitas guiadas y las actividades familiares; hemos estado presentes de modo muy evidente en las grandes revistas de arte europeas (Art Press o Frieze); y hemos continuado contando con el favor de nuestros amigxs y visitantes.

Es cierto, 2019 ha sido un año muy especial para el IVAM que nos ha permitido celebrar los treinta años del museo nacional de la Comunitat Valenciana, al tiempo que seguimos sentando las bases para las próximas décadas. Estamos en un momento muy significativo de la historia del museo pues, nuevamente, contamos con el apoyo decidido de la Consellería de Cultura y del Gobierno Valenciano, tenemos un proyecto artístico coherente y de gran personalidad y mantenemos una estrecha relación con los sectores más dinámicos del arte y la cultura de este país. Por ello, no podemos dejar pasar esta oportunidad para consolidar (al menos, para los próximos 30 años) el IVAM. En nuestras manos está reinventarlo y fortalecerlo ante las demandas que este siglo XXI nos depara. No es una tarea fácil ni inmediata pero sí apasionante y necesaria.

¿Cómo debería ser el IVAM del siglo XXI para continuar siendo un museo imprescindible en España y cada vez más importante en Europa?

A mi modo de ver, el IVAM debe ser un espacio poroso capaz de adaptarse al cambio de los tiempos y a los plurales medios de intervención artística que en cada momento se plantean. Su estructura y sus objetivos deben ir parejos a los retos que afronta. En el S.XXI nada es igual que en el S.XX y debemos de estar preparados para las nuevas situaciones.

Por esa razón, en estos momentos donde existe tanto ruido ambiente, triunfan las franquicias carentes de la más mínima personalidad y casi a lo único que se presta atención es a la espectacularidad, creo que el IVAM debe trabajar por conseguir una identidad clara, un sello de calidad reconocido y una presencia significativa en la escena nacional e internacional.

Todo lo cual pasa por tres aspectos centrales:

Primer aspecto, cuidar, difundir y ampliar nuestra magnífica colección. Ir asentando un proyecto específico, con personalidad y basado en nuestra Historia geográfica, social y cultural. Continuar otorgando un papel fundamental a las mujeres en toda la programación del museo, tanto en las exposiciones temporales, como en la propia colección o en la concesión de los premios Julio González. Mantener la apuesta por el Cómic, en el IVAM estamos empeñados en tener la mejor colección de cómic de España. Y, finalmente, continuar estrechando relaciones con museos internacionales para seguir organizando exposiciones cada vez más importantes y de mayor calidad. Pero, tan solo una personalidad particular, específica, que huya de la homogenización nos dará un lugar en el mundo del arte.

Segundo, tenemos que construir un museo del conocimiento, pero también de las experiencias y las sensaciones. Deberíamos ser capaces de crear una nueva relación con lxs espectadorxs, dejar de concebir al público como un mero consumidor de productos culturales e imaginar modelos de participación más amplios y plurales que logren aceptar sus contribuciones, potenciar su creatividad y generar experiencias más significativas. El IVAM tiene que crear Comunidad, relacionarse con museos importantes y paralelamente crear barrio y ciudad. Se trata de construir un museo arraigado en el entorno en el cual se encuentra y hacia el cual trabaja. Esta manera de interactuar conlleva la creación de un museo abierto a las personas y a las problemáticas de su entorno, un museo al que nada le sea ajeno, en el que entre el aire y la vida, se echen abajo las paredes que lo encierran y se convierta en un lugar de convivencia, debate y disfrute del conocimiento. En este sentido, la apertura del Jardín de las Esculturas puede ser un espacio vital de comunicación e interacción entre lxs vecinxs y la creación artística.

Y tercero, debemos ser capaces de construir un IVAM verde y digital. En estos momentos de emergencia climática el IVAM debe dar un paso adelante no solo con palabras o declaraciones, sino con actos concretos. Así, tanto la transformación de las cuestiones más estructurales (focos de led o placas solares) como las más cotidianas (dejar de utilizar papel en la administración, restringir el uso del plástico al máximo o hacer un uso responsable de la climatización) van a marcar nuestra actividad de una manera muy evidente en los próximos años. Del mismo modo, hay que implicarse en la revolución digital, la cual está originado una verdadera convulsión cultural que un museo del siglo XXI no puede ignorar. El IVAM debe adaptarse a estas circunstancias, o mejor, debe anticiparse a ellas brindando información y posibilidades de actuar de manera interrumpida. El IVAM debe estar abierto 24h al día 365 días al año, poniendo a disposición de los internautas nuestras exposiciones, la colección o la biblioteca, incorporando aspectos específicos on-line y generando una interacción entre usuarios y el museo (o entre los propios usuarios) que enriquezca la experiencia museística.

Finalmente, debemos ser conscientes de que los nuevos públicos, las nuevas creaciones y las nuevas relaciones demandan otro tipo de espacios. Por esa razón, deseamos también recuperar el espacio que en el año 2002 se le quitó al IVAM. Pues, somos el único museo importante en Europa que, en vez de ganar espacio para sus múltiples exposiciones y actividades, ha perdido miles de metros cuadrados. Estamos en un momento importante para decidir qué museo deseamos para el futuro. Necesitamos mantener un proyecto sólido y estable para continuar siendo un museo de primer nivel, capaz de estar presente no solo en España sino también en Europa, convirtiéndonos en el museo de referencia del Mediterráneo. Este es el gran reto.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook