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Mujeres ocultas

En el mundo en el que vivimos, superadas por las imágenes sin importar el lugar del que se trate, a veces nos encontramos o descubrimos películas y series que trascienden del mero entretenimiento porque enseñan y visibilizan a mujeres protagonistas, cuyas vidas pueden no ser conocidas ni figurar en los libros de historia, y si lo están, son una mera referencia. Este es el caso del film Figuras Ocultas que nos revela el trabajo de tres matemáticas afroamericanas de la NASA, conocidas como las computadoras humanas que fueron fundamentales en la carrera espacial estadounidense, Dorthy Vaughan, Mary Jackson, y Katherin Johnson. Esta última fallecía el mes pasado con 101 años, y claro, los obituarios sobre ella se podían encontrar en muchos medios de comunicación. La duda está en si ello hubiera sido así si la película no hubiera existido y ello a pesar de la importancia de su trabajo y de las acciones que tuvieron que realizar en un momento y lugar en el que ser mujer, y además afroamericana, no era precisamente una ventaja.

La serie El Imperio Otomano permite conocer la apasionante e interesante figura de una mujer serbia, la sultana Mara Hatun, mujer del sultán Murad II. Su influencia se extendía en el oriente y occidente del siglo XV, en el Imperio Romano, la república Veneciana, en Serbia, su lugar de origen, y en el Imperio Otomano. Consejera de su hijastro el sultán Mehmed II, se cuenta que sus consejos fueron decisivos para que éste derrotara a Constantino XI tomando Constantinopla y cayendo definitivamente el Imperio Romano. Como ella, tantas otras en la antigüedad cuyas dotes en la diplomacia y la política, fueron decisivas desde la trastienda en muchos acontecimientos de la historia.

De la que hay libro, Notorius R.B.G., película -Cuestión de Género- y hasta blogs en las redes sociales es de Ruth Bader Ginsburg, nacida precisamente este mes de marzo hace 85 años. Esta abogada y actualmente jueza de Tribunal Supremo de los Estados Unidos, ha dedicado toda su vida a trabajar por la igualdad de género. Revolucionó la justicia norteamericana y fundó en 1972 la sección de derechos de la mujer en la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles. Me contaban en Nueva York que lleva una vida muy activa y que en numerosas ocasiones cuando asiste a algún acto, es aplaudida aunque no sea la protagonista del evento. Y es que el Derecho es el instrumento que posibilita el avance en derechos y por tanto en justicia social y democracia.

Reflexiono sobre lo que supone el desconocimiento de tantas mujeres de talento, tomar conciencia de nuestra propia ignorancia nos conduce al crecimiento personal pero lo que es más importante al compromiso con el presente y futuro, porque lo que importa ahora es que no haya ignorancia en las jóvenes y niñas para que muchas mujeres dejen de ser figuras ocultas y les sirvan de ejemplo, sin que sea relevante el medio por el que las conozcan.

De todo esto, sabía mucho la política y profesora de Derecho Carmen Alborch, a la que se le rendía un merecido homenaje el domingo pasado en su localidad de nacimiento, Castelló de Rugat, y que en su última intervención pública apeló a que el feminismo fuera declarado patrimonio de la humanidad.

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