25 de abril de 2020
25.04.2020
Levante-emv

Pablo, ni se te ocurra...

25.04.2020 | 22:24
Pablo, ni se te ocurra...

Ni al economista más bisoño recién salido de la escuela de negocios se le escapa que el Estado tiene un verdadero problema de financiación al generarse un tremendo desequilibrio en su balance de Ingresos y Gastos en estos momentos de crisis sanitaria. Cuando los primeros bajan de forma notable por ejemplo en cuotas de la Seguridad Social, los Gastos se disparan al tener que asumir además de las habituales pensiones con casi seis mil millones mensuales, los ERTE, el gran incremento de desempleo, el salario mínimo vital en vías de implantación, las ayudas a la pequeña y mediana empresa, las compras extraordinarias de material sanitario y otros muchos gastos consecuencia de actuaciones para frenar la pandemia por Covid-19.
Esta crisis económica requiere de la financiación extraordinaria que estos días se está dirimiendo en la arena de Bruselas y en la que Pedro Sánchez está batiéndose el cobre, parece que en este caso, con mejor acierto que con la dirección y gestión de la crisis sanitaria en nuestro país. Encima de la mesa se barajan los 2 billones, si con "b", de euros como estructura presupuestaria para los socios, mediante Fondos de Recuperación, que permitiría relanzar sus economías tras la pandemia, pero todavía no queda aclarado si los Estados los captarán como préstamos reembolsables para solventar dificultades puras de endeudamiento (no quieren esta solución los países del sur), o bien como transferencias a fondo perdido, solución que prefieren los países del norte. Posiblemente habrá un equilibrio entre ambas propuestas que deberá cerrarse antes de este próximo 6 de mayo.
Con la solución financiera que finalmente se establezca, lo que si quedará claro para aliviar las cotas de endeudamiento, es que deberemos apretarnos los cinturones con una política económica orientada a rebajar la deuda que el pasado año se situaba en el 95,8% del PIB de nuestro país, y a contener el Gasto en la medida de lo posible. Fórmulas mágicas no existen, lo clásico, subir impuestos y bajar salarios no es muy popular. Pero entonces, ¿hacia dónde vamos?.
No quedaremos exentos del sistema de vigilancia y control de la UE. Tendremos que rendir cuentas a la troika de Bruselas cuando debamos justificar cuánto, cómo y dónde gastamos el dinero financiado y lo que será más difícil, cómo ingresamos para ir devolviendo lo acordado y controlar el déficit según se vaya generando.
La primera de las prioridades irrenunciable a la hora de generar Gasto del Estado, es ayudar a cubrir las necesidades básicas vitales de los colectivos más vulnerables. Salario Mínimo Vital, ayudas al desempleo y otras compensaciones, ya ha hecho mella en el seno de los miembros del gobierno con algún enfrentamiento interno para apuntarse el tanto de la iniciativa de cara al exterior.
Pero, ¿qué está pensando nuestro gobierno de coalición ante esta extrema situación financiera ya presente en las arcas del Estado?. Estoy totalmente seguro que aprovechando el Estado de Alarma y sus sucesivas prórrogas, alguna solución estrella va a aparecer más allá de los ya comentados impuestos a las transferencias bancarias, tasa para la recuperación cargada a las rentas y patrimonios más notables y alguna que otra medida financiero imaginativa.
Volviendo a Bruselas, la Unión Europea ha relajado las reglas para que los Estados puedan usar dinero público y recapitalizar empresas, saliendo al rescate de sectores estratégicos como ha hecho Italia con su aerolínea Alitalia con 25.000 millones de euros. El temor a que los grandes fondos chinos, asiáticos y de próximo oriente entren en adquisiciones de los sectores estratégicos europeos por sus bajas cotizaciones bursátiles, ha hecho que la UE regule la entrada de los Estados en el capital de sus empresas claves. Pero siempre, bajo determinadas condiciones con un marco legal predefinido por riesgo de quiebra, ámbito temporal y con normativa estricta de participación en los órganos de gobiernos de las empresas intervenidas.
Las hemerotecas están repletas de afirmaciones del líder de Podemos Pablo Iglesias, hoy Vicepresidente segundo, donde afirma que instaurar en España una banca pública es una necesidad, la nacionalización del sector eléctrico está en su punto de mira y el impuesto a las grandes fortunas para castigar el fraude sigue siendo su obsesión. Hoy Pablo ve su oportunidad histórica, desde su posición de gobierno, de cumplir sus expectativas bolivarianas con la excusa de conquistas sociales por exigencias de la crisis sanitaria, soportadas más que nunca, por el fácil acceso al Boletín Oficial del Estado. Su ansiedad por situarse en los Consejos de Administración de empresas del Ibex, a él si le quita el sueño por las noches. Pero una cosa Pablo, ni se te ocurra. Le vas a dar la vuelta a la tortilla y puedes llegar a conseguir que empresarios, sindicatos y ciudadanos tomen la calle, por que muy pocos se fían de vosotros y como muestra tienes la nefasta gestión que de las residencias de mayores has llegado a realizar, tras la encomienda a tu Vicepresidencia en plena crisis sanitaria, y si algo has llevado a cabo, ha sido gracias al ejército español que tanto denuestas. Tu credibilidad está en horas bajas. Tenlo en cuenta.

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